La periodificación contable consiste en que la empresa tiene la obligación fiscal de
determinar el resultado que ha obtenido cada ejercicio económico. Para ello, tiene que
considerar tanto los ingresos obtenidos durante el ejercicio como los gastos que ha sufrido.
Siguiendo las pautas de los principios contables, la periodificación se rige por el principio
contable del devengo, no de caja. Es decir, un gasto o un ingreso se contabiliza en al
período que corresponde, no a la fecha de pago o cobro.
De esta manera, se atribuyen a cada período contable los ingresos y gastos que realmente
se han realizado, diferenciando entre la corriente real (cuando se produce un hecho
económico) y la corriente monetaria (cuando se cobra o se paga ese hecho económico).
Hay que diferenciar entre:
• Gasto o ingreso anticipado, está pagado o cobrado, pero corresponde al
período siguiente, como por ejemplo alquiler, seguros, servicios de
mantenimiento, intereses de un préstamo.
• Gasto o ingreso diferido, es imputable al período actual, aunque el pago o cobro
tenga lugar en el próximo, como por ejemplo en los cupones de las obligaciones o
bonos préstamos bancarios con pagos que no sean mensuales, devengo de
comisiones etc.
El Plan General Contable solo recoge ajustes de periodificación de gastos o ingresos
anticipados, en los subgrupos (48) o (56), ya que los diferidos se anotan en las cuentas de
derechos y deudas que les correspondan.
– Subgrupo (480) “Gastos anticipados”/ (485) “Ingresos anticipado”, se ajustan los
gastos e ingresos de explotación o de la actividad.
– Subgrupo (567) ”Intereses pagados por anticipado”/ (568) “Intereses cobrados por
anticipado”, se ajustan los gatos e ingresos financieros.
Maria Carrasco