A partir del próximo año la Agencia Tributaria pondrá la lupa sobre los derechos de suscripción preferentes procedentes de la retribución que da a elegir entre efectivo o acciones nuevas, conocida como scrip dividend. Desde el 1 de enero, la venta de los derechos, ya sea en la Bolsa o a la empresa cotizada, pasará a tener el mismo efecto. En ambos casos se tributará en el acto, o casi, y se pagará lo mismo. La medida supone igualar el tratamiento de la retribución en efectivo de las empresas. Con el cambio normativo la alternativa de recibir las nuevas acciones gana atractivo. La reforma no solo penaliza la retribución con acciones a través del scrip dividend –donde la firma tiene el compromiso de recomprar los derechos de la ampliación a un precio fijo–, sino a todas las ampliaciones de capital con derechos de suscripción preferente.

 

Fuente: Síntesis Diaria