Un teletrabajador puede compensar, sustituir o desplazar los días de asistencia a la oficina

La ley del trabajo a distancia permite que la empresa requiera la presencia del teletrabajador en la oficina, aunque no estuviese previsto, por necesidades de la organización empresarial. Eso sí, como ha precisado la Audiencia Nacional en una reciente sentencia, esto no significa que esos días en los que el trabajador acude presencialmente cuando le correspondería teletrabajar no deban ser compensados o sustituidos por otro (acceda al texto de la sentencia aquí).

Y es que, como se explica en la sentencia, la decisión unilateral de la empresa de negar al empleado la posibilidad de compensar o sustituir los días que ha acudido a la oficina ante necesidades imprevistas, supondría una alteración del porcentaje de teletrabajo pactado. Asimismo, la Audiencia Nacional también ha establecido en su resolución que la empresa no puede eludir su obligación de abonar los gastos en los que incurre el trabajador por prestar servicios a distancia, justificando que están compensados con el ahorro que supone el teletrabajo.

El caso concreto resuelto por la Audiencia Nacional se refiere a la impugnación de cuatro cláusulas del acuerdo individual de teletrabajo aplicable a los trabajadores del Grupo Endesa. De ellas, el tribunal solo declara la nulidad de dos incisos. Por un lado, la que se refiere a la imposibilidad de compensar o sustituir los días que se acude al trabajo presencial. Y por el otro, la que dispone que el teletrabajo no origina ningún gasto al trabajador y que en caso de producirse se entiende compensado con el ahorro que produce.

El acuerdo colectivo de teletrabajo de Endesa, que sirve de base para los individuales, fija dos días de trabajo presencial a la semana y tres de teletrabajo. Asimismo, también dispone que sea el manager quien determine los días específicos en los que los trabajadores de su equipo deben acudir presencialmente a la oficina. Y añade que, si el empleado debe asistir al centro de trabajo en los días de teletrabajo, estos días no podrán ser sustituidos, desplazados ni acumulados. Sobre esta primera cláusula impugnada, el tribunal ha admitido que, si bien la presencialidad debe conjugarse imperativamente con las necesidades organizativas de la empresa, esto no significa que pueda modificarse el porcentaje de presencialidad pactado en el acuerdo colectivo por decisión unilateral de la empresa.

Abonar los gastos

Otra de las cláusulas cuestionadas y, que ha sido anulada por la Audiencia Nacional, es la que establece que el teletrabajo no origina ningún gasto al trabajador y que, en caso de producirse, se entiende compensado con el ahorro que conlleva esta modalidad de trabajo. A este respecto, según se cita en la sentencia, el hecho de que la empresa dote a los empleados de los medios precisos para teletrabajar o del ahorro que pueda suponer no tener que desplazarse a la oficina, no la exime de la obligación legal de compensar los gastos en los que pudiera incurrir el trabajador por prestar servicios a distancia.

Por último, los sindicatos también impugnaron el sistema de prevención de riesgos del trabajo a distancia aplicado por la empresa. Sin embargo, en este punto la Audiencia ha dado la razón a la empresa avalando la metodología empleada para este fin.

 

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La justicia permite aumentar la indemnización que fija la ley por despido en casos excepcionales

En algunos casos, las indemnizaciones que fija la ley por despido pueden resultar inadecuadas o insuficientes, por lo que es preciso aumentarlas. Así lo ha establecido el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en una novedosa sentencia que se puede consultar en este enlace, en la que dice que “excepcionalmente” se puede dar esta circunstancia.

Para que ello ocurra es necesario, por un lado, “la notoria y evidente insuficiencia de la indemnización por resultar la misma manifiestamente exigua” y, por otro, “que sea clara y evidente la existencia de una ilegalidad, fraude de ley o abuso de derecho en la decisión empresarial extintiva del contrato”. A juicio de los magistrados, en estos casos, la aplicación del Convenio número 158 de la Organización Internacional del Trabajo permite que se superen los umbrales legales.

No obstante, la sentencia señala que esta posibilidad “inusual” ha de adecuarse a límites objetivos, pues en caso contrario se podría incurrir “en posibles subjetivismos que conllevarían desconcierto entre los operadores jurídicos e incertidumbres jurídicas”. En concreto, permite el incremento de los límites del artículo 56 del Estatuto de los Trabajadores “en hasta 15 días por año de servicio y un máximo de 12 mensualidades”.

Otros conceptos

El tribunal tampoco descarta que la «indemnización adecuada» en estas situaciones pueda integrar otros conceptos resarcitorios cuando la conducta extintiva del empleador cause perjuicios a la persona asalariada que superen el “mero lucro cesante”, esto es, la pérdida de una ganancia legítima. Para ello es necesario que esos daños sean cuantificados en la demanda del trabajador y acreditados en el acto del juicio, “lo que descarta la mera aplicación de oficio por el órgano judicial”.

Aunque en el caso enjuiciado el tribunal no le ha dado la razón a la trabajadora que había solicitado una indemnización mayor a la prevista legalmente, lo ha hecho precisamente porque no alegó y probó los concretos daños y perjuicios sufridos, como podrían ser los de desplazamiento, alquiler, pérdida del anterior trabajo o el daño moral derivado de abandonar un ambiente familiar y social consolidado.

En resumen, el TSJ de Cataluña admite de forma excepcional que, cuando la indemnización legal resulte “notoriamente insuficiente”, se pueda fijar otra superior “que alcance a compensar los totales daños y perjuicios (daño emergente, lucro cesante, daño moral…) que el ilícito acto del despido haya podido causar” al trabajador. Pero, en todo caso, para evitar cualquier atisbo de arbitrariedad sobre la posibilidad de ampliación de la indemnización, el empleado debe concretar en la demanda “los daños y perjuicios que necesitan de compensación”.

Por último, los magistrados dicen que «sería aconsejable que el legislador efectuara una profunda revisión de nuestro modelo de despido y de extinción de contratos en tanto que el actual marco legal crea obvias disfunciones».

 

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Los conflictos familiares y con la Administración condicionan la segunda oportunidad

La Ley de Segunda Oportunidad aprobada en 2015 abre la posibilidad del mecanismo del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho (BEPI) para cancelar las deudas de aquellos particulares o autónomos en situación de insolvencia y obtener judicialmente la anulación de todas las que resulten impagables, pero su aplicación práctica genera inevitables conflictos.

En primer lugar, en el ámbito de las relaciones familiares. Problemas como qué pasa, cuando en una pareja hay un miembro en concurso, con el pago de impuestos y multas del insolvente o con las pensiones alimenticias del concursado van a generar muchos conflictos paralelos al desarrollo del concurso que tendrán que resolver los jueces.

La reforma de la Ley Concursal aprobada en septiem­bre va a “trasladar al juez del concurso muchos conflictos que están relacionados con el derecho de familia”, afirma el ma­gistrado del Juzgado Mercantil número 11 de Barcelona, José María Fernández Seijo.

Matilde Cuena Casas, catedrática de Derecho Civil, señala que esta “reforma ha reseteado el sistema concursal, porque la cadena de crisis que vivimos se lleva por delante a las personas físicas mediante su insolvencia”. Para quienes están en una situación de angustia económica, reconoce Fernández Seijo, “la segunda oportunidad no tiene que ser una liquidación desordenada en manos de subasteros, sino todo lo contrario”.

Más crítico con la nueva norma es Borja Pardo Ibáñez, miembro del grupo de Ley de Segunda Oportunidad del Colegio de la Abogacía de Barcelona, quien asegura que el “deudor que pretende mantener su patrimonio debe hacer frente a los excesivos motivos de impugnación por parte de los acreedores”. Con la nueva ley, quien entra en el proceso concursal puede mantener su vivienda. Esta regulación sigue los pasos de muchos países europeos donde la residencia es inem­bar­gable por deudas del empresario individual. Como admite Cuena, “la ley se diseña para que en el plan de pagos las personas lleguen con masa activa para no perder la casa”. En relación a las hipotecas, y cuando la situación del deudor sea insostenible, a través de la segunda oportunidad “se facilita su dación en pago con la tranquilidad que la parte del préstamo hipotecario no abonada puede ser condonada”, indica Fernández Seijo.

Matrimonios

La insolvencia también puede afectar al consorte del deudor. Ante la creencia de que el régimen de separación de bienes matrimoniales protege el patrimonio del cónyuge no concursado, hay que tener en cuenta que, si se contraen deudas conjuntas, como cuando se compra un coche a medias, el acreedor puede pedir al consorte el total del déficit. En estos casos “puede haber serios problemas”, confirma Cuena.

En cuanto a los problemas por las pensiones de alimentos para los hijos del insolvente, este importe no se puede exonerar si está reconocido por una sentencia judicial. Igual ocurre con un gasto extraordinario (como pueda ser una ortodoncia): el excónyuge en concurso tendrá que afrontarlo. Sin embargo, cuando son pagos por clases extraescolares o campamentos de verano, el padre insolvente “puede quedar exonerado por el juez de lo mercantil, aunque no haya una sentencia de separación”, según Fernández Seijo. En este supuesto será el otro excónyuge quien deba afrontarlos en solitario.

Para hacer borrón y cuenta nueva, los empresarios y las personas físicas que solicitan una segunda oportunidad deben hacer frente a los créditos concursales privilegiados, como son la hipoteca, las deudas con los trabajadores, con la Seguridad Social y con Hacienda.

Deudas públicas

Un segundo grupo de conflictos se producen por la losa que supone para los insolventes estos adeudos. La ley permite ahora el perdón de 10.000 euros con Hacienda y otros 10.000 euros con la Seguridad Social. Un total de 20.000 euros de deudas con las Administraciones públicas que incluyen las que se tengan con ayuntamientos.

Sin embargo, como reconoce el magistrado Fernández Seijo, las Administraciones públicas deberían “ser más generosas con los deudores de buena fe”, y recuerda que un buen concurso “permite el aplazamiento y el fraccionamiento de la deuda con la Administración”.

 

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Las 15 características de las personas inteligentes

Que sepas que hacerse preguntas sobre uno mismo y sobre los demás está incluido en el compendio de características que comparten las personas inteligentes. Es un paso, pero tampoco te vengas demasiado arriba. Sobre todo si eres hombre porque, según un estudio serio, los hombres tienden a sobreestimar su inteligencia mientras que las mujeres hacen justo lo contrario.

Más allá de esa batalla de sexos, o más bien de egos, si has llegado hasta aquí es porque quieres comprobar si reúnes las cualidades necesarias para entrar en el club de Einstein, Marie Curie o Stephen Hawking. Para armarlo, no te vamos a proponer los típicos ejercicios prácticos de apps que te saltan como spam para calcular tu cociente intelectual. En lugar de eso, nos hemos basado en una encuesta de la web Quora, donde más de un centenar de personas han participado con sus opiniones. Lo sorprendente es que casi todas ellas coinciden con habilidades, personales y sociales, que los expertos señalan como fundamentales. Es decir, vamos con una aproximación humanista, no del algoritmo de turno.

Una de las más citadas fue el sentido del humor. Saber reírse, de uno mismo, de las situaciones que nos rodean, y también con los demás, es un síntoma de inteligencia. De hecho un estudio de la Universidad de Nuevo México, centrado en 400 voluntarios, demostró que aquellos que hacían el humor a menudo, eran más inteligentes.

Pero no es esta la única característica valorada. Y ninguna de ellas incluye una educación en prestigiosas universidades. Si haces un repaso de las 15 y ves que las cumples todas, quizá puedas hacer una llamadita a Mensa, la asociación de personas superdotadas con más de 149 de cociente intelectual en la escala Cattell o de 131 en la Wechsler. Tampoco te pienses que es el club más exclusivo del mundo, porque se estima que una de cada cincuenta personas entra dentro de ese baremo. En cualquier caso, no vamos a obcecarnos con un numerito, sino a abrazar un concepto de inteligencia más global y social.

 

1. Curiosidad

La curiosidad es una de las características más valoradas. Ser capaz de hacerse preguntas, estar dispuesto a aprender y a divertirse en ese proceso son las bases de cualquier persona inteligente. Según un estudio publicado en la revista Neuron, la curiosidad está vinculada directamente con la buena memoria y la alta capacidad de aprendizaje. A menos que seas un gato («la curiosidad mató al…»), ejércela sin mesura.

2. Creatividad 

Hacer algo distinto con los mismos objetos, ver lo diferente en lo cotidiano y usar la imaginación como brújula son otras características de la gente inteligente, la que usa la creatividad como herramienta fundamental en su día a día. Es quizá la característica más explícita, la que aporta ese toque mágico de genialidad.

3. Procastinación

Aunque casi siempre se visualiza como un defecto de personas vagas, dejar para mañana lo que se puede hacer hoy puede ser también un rasgo de inteligencia. Porque implica la capacidad de saber separar lo importante de lo accesorio, porque refleja fuerza interior para no dejarse llevar por las ocupaciones cotidianas, porque implica que se le da relevancia a la calma, observación y la reflexión y no solo a la acción…

4. Apertura mental

Uno puede ser muy curioso, pero el aliño perfecto para la inteligencia debe incluir la apertura mental para aceptar lo que es claramente diferente a nuestra forma de pensar. Según un estudio de la Universidad de Pensilvania (por ejemplo), esa capacidad para colocar los prejuicios (que todos tenemos) en un lugar que no suponga un freno ni un obstáculo para ampliar la visión sobre las cosas, es un claro síntoma de inteligencia.

5. Soledad

Es el mantra del siglo XXI: para estar a gusto con los demás, primero hay que estar bien con uno mismo. Y la prueba del algodón para comprobar si uno está bien encajado en su propia piel, es ver cómo se siente en soledad. Las personas inteligentes encuentran en los momentos de soledad un espacio enorme en el que encontrar paz, placer, diversión, locura… Es el patio de su recreo.

6. Empatía

La inteligencia no es solo racional. También existe una emocional que nos permite identificar nuestras emociones y las de quienes nos rodean. La empatía resulta fundamental en este sentido ya que nos permite anticipar reaccionaes y evitar conflictos o resolverlos antes que aumenten en intensidad, según explica una investigación realizada por expertos de la Universidad de Edimburgo.

 

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Por qué salvar a las abejas es importante para la economía mundial

Salvar a las abejas para evitar la pérdida de 577.000 millones de dólares en cultivos. Esa es una de las pruebas de cómo la pérdida de biodiversidad compromete cada vez más los resultados de las empresas e inversiones alrededor del mundo.

“La biodiversidad merece protección por lo que es en sí misma, pero también por su importancia para nuestra economía y bienestar”, afirma Beatrice Crona, académica del Centro para la Resiliencia de la Universidad de Estocolmo, quien participó recientemente en un encuentro virtual organizado por la firma de asesoría financiera y de inversión Pictet Asset Management.

El deterioro de la biodiversidad pone en peligro a todos los sectores, desde la agricultura hasta la energía nuclear

Para la investigadora, el ejemplo más palpable es el de la selva amazónica. Ese entorno se caracteriza por albergar una gran variedad de especies animales y vegetales que reducen el carbono, al mismo tiempo que su propia respiración genera el 50% de las lluvias que necesita para preservarse, indica Crona.

Sin embargo, la tala indiscriminada que sufre la Amazonia, en parte motivada por la actividad agrícola, conlleva una importante pérdida de biodiversidad y una reacción en cadena que hace que las sequías se multipliquen. “Está perdiendo capacidad de reciclar humedad, derivando en un ecosistema completamente diferente: la sabana, más seco y con mucha menos biodiversidad, que se quema con más frecuencia y almacena menos carbono”, apunta Crona.

Pero no solo se trata de los bosques tropicales. Una práctica común también es la reforestación de amplias zonas de terreno con la misma especie de árbol, como el pino. A veces, las características de estos tipos de árboles, que como el pino son altamente inflamables, puede favorecer que se produzcan incendios como los que hemos visto este verano en toda Europa. Por eso, Crona incide en que se debe apostar por cultivos diversos que creen espacios resilientes que sirvan como una “póliza de seguros natural” para el medio y, por tanto, también para el aprovechamiento que las personas podemos sacar de él.

Para poner en valor todos estos servicios naturales, Gabriel Micheli, gestor de inversiones de Pictet, cita un estudio del Boston Consulting Group, según el cual alrededor de 150.000 millones de dólares en inversiones dependen directamente de la naturaleza, el doble del PIB global. El informe estima también que la pérdida de polinizadores podría suponer una bajada del 2,3% de la producción mundial de bienes, que en algunos de los países podría llegar incluso hasta el 10%.

Para Fernando Rodríguez, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Salamanca, la clave más importante pasa por señalar la interdependencia naturaleza-inversiones. “Todos los sistemas de producción dependen en mayor o menor medida del medio natural, por lo que el deterioro ambiental podría terminar afectando a todas las empresas”, sostiene.

La subida de las aguas

El profesor pone de ejemplo el impacto que puede tener la subida del nivel del mar para la industria turística, o para la agricultura la pérdida de lluvias debido a la deforestación de pulmones verdes como la Amazonia, ya que sus efectos no repercuten solo en el ámbito local, sino en muchas zonas del planeta.

Esa falta de agua podría afectar incluso a las centrales nucleares, cuyos reactores precisan de agua para refrigerarse, agrega por su parte Micheli, de Pictet. El valor de los ecosistemas, abunda Rodríguez, se mide en los bienes directos que proporcionan, como los alimentos, pero también en todos los procesos “reguladores” que mantienen su producción. “Esos procesos controlan la erosión del suelo, el filtrado natural de gases de las plantas, la polinización que hacen algunos insectos o el control biológico que llevan a cabo determinados hongos”, explica el profesor.

Micheli advierte de que se necesita conseguir un “impacto en la cadena de valor”, que vaya de la mano de la ciencia, en estos tiempos en los que la conciencia empresarial aún va “por detrás de la conciencia de los consumidores”. “Necesitamos que los científicos nos orienten, con el tiempo tendremos prototipos y cálculos que nos llevarán a una valoración final. De momento, tenemos una idea relativamente buena de qué sectores intensivos en recursos causan más daños a la biodiversidad y cuáles menos”, afirma el experto de Pictet.

En este punto también coincide Steve Freedman, director de investigación en sostenibilidad de Pictet, que ahonda en la necesidad de trabajar con un enfoque “multidisciplinar”. “El clima es un fenómeno relativamente simple de entender, mientras que la biodiversidad abarca múltiples factores. En contacto con la comunidad científica podremos ser más rápidos en incluir la biodiversidad a los procesos de inversión”, asevera.

Crona, como investigadora, reivindica ese papel científico ya que, según señala, la comunidad científica no ha sido aún incluida como se merece en el debate. Aunque sí reconoce cambios en las estrategias de los negocios que van calando poco a poco.

 

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Todos los gastos que puede deducir un autónomo aunque no tenga factura

¿Puede un autónomo deducirse un gasto sin factura? Por norma general un autónomo no puede deducirse un gasto si no dispone la factura del mismo. Especialmente en la gestión del impuesto del IVA. Aún así, hay alguna excepción.

Expertos de TaxScouts recuerdan que una factura es un documento que se emite una vez se ha realizado una transacción económica. En él, debe figurar tanto los datos fiscales de quien vende el producto o servicio como de aquel que lo adquiere. Esto quiere decir que cualquier ticket de compra no es un justificante válido para deducirse el gasto en el IVA.

Sin embargo, la ley del IRPF no establece nada en este sentido. La normativa solo indica que el profesional deberá demostrar que el gasto es deducible. Esto significaría que para deducir los gastos en el IRPF vale cualquier documento que pueda acreditar su validez o, lo que es lo mismo, se podrían justificar gastos sin factura en el IRPF siempre que se pueda acreditar por cualquier otro medio.

Gastos de difícil justificación

También conviene tener presente que no todos los gastos que tienen los trabajadores autónomos tienen factura, aunque sí son gastos que se pueden deducir. Es el caso de la cuota que se paga a la Seguridad Social, las licencias o tasas municipales para el negocio o los sueldos de los empleados. Estos gastos no necesitarán de una factura para poder desgravarlos.

Por otro lado, Hacienda clasifica una serie de gastos como de difícil justificación. En este caso, la Agencia Tributaria sí permite a los trabajadores que están en el régimen de estimación directa simplificada que incluyan aquellos gastos que no pueden justificar. Los deberán incluir como si formaran parte de los gastos de explotación. Esto supone que los trabajadores autónomos podrían añadir un 5% de la diferencia entre los ingresos y los gastos que hayan tenido como gastos de difícil justificación. El máximo a deducir en este caso será de 2.000 euros.

 

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¿Cuándo te puedes arrepentir de preavisar que dejas el trabajo?

El Juzgado de lo Social número 1 de Cartagena (Murcia) ha determinado cuándo es posible arrepentirse de la decisión de dimitir de un puesto de trabajo. En una reciente sentencia que se puede consultar en este enlace, viene a decir que, si la empresa realiza un precontrato con otra persona, no cabe que el trabajador que le había comunicado su intención de cursar baja voluntaria se retracte.

En el supuesto juzgado, un informático comunicó a su empleador, con 30 días de preaviso, su decisión de finalizar su relación laboral. La empresa, después de que otro profesional rechazara cubrir el puesto, inició un proceso de selección publicando una oferta de empleo en la red Linkedin. En dicho proceso resultó seleccionado otro trabajador, quien firmó un precontrato de trabajo con la mercantil en mayo de este año para incorporarse un mes más tarde. Días después de firmar el precontrato, el demandante le notificó a su empleador, por medio de un correo electrónico, su decisión de dejar sin efecto su decisión de abandonar la empresa. Pese a ello, la mercantil cursó la baja del trabajador en la Tesorería General de la Seguridad Social.

Tras presentar papeleta de conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) y celebrarse el acto sin avenencia, el trabajador demandó a la empresa por despido. Sin embargo, el juzgado le ha quitado la razón. Entiende que no hubo una decisión de extinguir la relación laboral a causa de una modificación sustancial de condiciones de trabajo, como invocó el informático en su demanda, quien también argumentó que la decisión de causar baja voluntaria fue revocada antes de cumplirse el plazo de preaviso, es decir, antes de que llegara a producir efectos.

La modificación sustancial de las condiciones de trabajo alegada se debe a que el demandante disfrutaba de un horario distinto al del resto de la plantilla porque sus tareas en el departamento de informática le permitían una mayor flexibilidad, de modo que entraba más tarde que el resto de compañeros y no realizaba el descanso para la comida. A partir de 2022, sin embargo, la empresa implantó un nuevo horario tras un acuerdo con comité de empresa, de forma que el informático  debía ajustar su jornada de trabajo al horario general de la empresa. Pese a argumentar que la mercantil había incurrido en esta situación, la sentencia falla que “el demandante no impugnó la decisión empresarial ni tampoco ejercitó la acción de extinción indemnizada, sino que se limitó a notificar su decisión de causar baja voluntaria sin concretar ningún motivo y sin reclamar ninguna indemnización”.

Buena fe

Respecto a la eficacia que puede otorgarse a la decisión de dejar sin efecto la dimisión, notificada por escrito a la empresa dos días antes de la finalización del período de preaviso, el juzgado entiende que, una vez recibida y aceptada la voluntad de dar por concluido el contrato, “no es factible retractación alguna (arrepentimiento) que no sea aceptada por la empresa”. Y ello porque la dimisión ya se había perfeccionado por su aceptación por el empresario.

Con base en la jurisprudencia del Tribunal Supremo, el juzgado argumenta que, de acuerdo con el principio de la buena fe, el arrepentimiento es posible siempre que no se cause un “perjuicio sustancial a la otra parte o a terceros, lo que supone, tratándose de dimisión preavisada, que antes de la rectificación del trabajador el empresario no haya contratado a otro empleado para sustituir al dimisionario. La buena fe comporta que en tal supuesto se acepte la retractación del trabajador porque con ello ningún perjuicio se le causa al patrono y la negativa de este adquiere visos de conducta abusiva”.

Sin embargo, en este caso la retractación del trabajador sí es perjudicial para la empresa, “por lo que no se le puede reconocer eficacia puesto que, por un lado, el trabajador comunicó su voluntad de dejar sin efecto su decisión de abandonar la empresa cuando tan solo faltaban dos días para la finalización del período de preaviso de un mes». Además, la empresa, después de tratar de convencer a un antiguo empleado para que se reincorporase a su puesto, «llevó a cabo un procedimiento de selección mediante la publicación de una oferta de empleo y, finalmente, seleccionó a un trabajador con el que, antes de recibir la retractación del actor, ya había suscrito un precontrato de trabajo que, sin bien no supone un contrato de trabajo como tal, sí genera para ambas partes la obligación de celebrarlo”. Por estos motivos, la sentencia del Juzgado de lo Social número 1 de Cartagena falla que no cabe el arrepentimiento del informático.

 

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¿Por qué es tan difícil dejar de fumar? 7 razones

Según la Organización Mundial de la Salud, hay más de 1300 millones de fumadores en el mundo. Y de entre ellos, más de 8 millones mueren cada año.

La mayoría de fumadores prestan poca atención a esas cifras, porque es más cómoda pensar que esas cosas les pasan a otras personas, y no a uno mismo (hasta que pasan).

Pero seamos sinceros: dejar de fumar no es fácil (incluso si entiendes la importancia de dejar el tabaco lo antes posible, por ejemplo, antes de desarrollar cáncer de pulmón, EPOC o cualquier enfermedad cardíaca, o contribuir a que otras personas a tu alrededor enfermen al ser fumadores pasivos).

En este artículo te voy a explicar por qué dejar de fumar es tan difícil para algunas personas.

¿Por qué dejar de fumar es tan difícil?

Estos son los motivos por los que dejar de fumar es afrontar un reto que va más allá de la propia fuerza de voluntad.

1. Dependencia física

Dejar de fumar no siempre es fácil, porque la simple razón de que el tabaco es adictivo. Provoca adicción, dependencia física, porque la nicotina es una sustancia adictiva.

**¿Pero qué significa que el tabaco sea “adictivo”? **

No voy a profundizar en los detalles de la neuroquímica de las adicciones en este artículo, pero quédate con esto: la nicotina hace que, después de consumirla unas pocas veces, el cerebro se acostumbre y no quiera “vivir sin ella”.

Eso significa que, cuando los fumadores intentan dejar de fumar (o dejar que pase más tiempo entre cada cigarro) sufrirán una serie de sensaciones desagradables. Eso es el síndrome de abstinencia de la nicotina, cuando el cuerpo empieza a pedirte otra dosis de nicotina, otro cigarrillo.

La manera más rápida de hacer desaparecer el síndrome de abstinencia es fumar otro cigarro. Por eso tantas personas sufren dificultades para dejar de fumar.

El síndrome de abstinencia no es igual en todas las personas. Hay diferencias genéticas y de metabolismo, también depende de cuánto fumase la persona normalmente, sus hábitos de consumo, su tolerancia a la ansiedad, y muchos factores más… por eso algunas personas pueden dejar de fumar de un día para otro con solo proponérselo, y otras personas recaen una y otra vez sin remedio. Dejar de fumar no es una cuestión de fuerza de voluntad.

2. Dependencia psicológica

Además de la dependencia física, tenemos que hablar de la dependencia psicológica. El tabaco provoca adicción (químicamente hablando), pero también nos acostumbramos a fumar en ciertos lugares, situaciones, momentos del día, ante ciertos estados de ánimo, con ciertas personas…

Seguro que conoces a alguien que se sienta incapaz de tomarse un café sin acompañarlo de un cigarro.

Todas las personas han asociado el consumo de tabaco a unas u otras situaciones. A lo mejor se han acostumbrado con el paso de los años a fumar después de las comidas, o en los descansos del trabajo, o cuando salen a la calle a pasear o a tomar el aire, o mientras pasean al perro, o mientras ven una película…

Cada persona tendrá unos hábitos de consumo diferentes. La dependencia psicológica por el tabaco consiste precisamente en que la persona sienta la necesidad de fumar como estrategia de afrontamiento ante muchas situaciones del día a día, y para dejar de fumar tendrá que prepararse mentalmente para afrontar esas situaciones sin tabaco.

3. Ansiedad por dejar de fumar

Cada persona experimenta la ansiedad de manera algo diferente, pero casi todos los fumadores experimentan ansiedad al intentar dejar de fumar (sea por el síndrome de abstinencia físico o por la dependencia psicológica).

Algunas personas tienen problemas de ansiedad por otros motivos que no tienen nada que ver con el tabaco, por lo que les supone un desafío extra.

Si sufres problemas de ansiedad, es mejor trabajar esos problemas primero y aprender a lidiar con ellos, antes de intentar dejar de fumar. De lo contrario, la ansiedad por fumar puede volverse muy abrumadora. Por eso es tan importante consultar con psicólogos antes de intentar dejar el tabaco.

4. Falta de motivación

Una de las principales razones por las que tanta gente fracasa en sus intentos por dejar de fumar es que no han aclarado sus razones para dejar de fumar.

Muchas personas lo intentan por la presión social, porque sus hijos se lo han pedido, o porque el médico les ha dado un aviso… pero para algunas personas, esas razones no son suficientes.

Una buena manera de motivarse para dejar de fumar es reflexionar sobre cómo el tabaco ha empeorado nuestra calidad de vida (muchas personas han normalizado esos cambios después de varios años fumando, por lo que necesitan reflexionar para darse cuenta de todo lo que han perdido con los años).

Y al visualizar el daño que nos ha hecho el tabaco, podremos visualizar más fácilmente los avances y ventajas de dejar de fumar:

  • Más energía y vitalidad en el día a día
  • Mejor estado de ánimo y humor
  • Respirar mucho mejor, disfrutar más del deporte
  • Mejorar nuestra autoestima (al haber hecho algo tan difícil como superar una adicción) Y seguro que a cada persona que lea este artículo se le ocurrirán muchísimas razones más por las que dejar de fumar mejorará su vida.

 

Leer más: https://psicologiaymente.com/drogas/por-que-es-dificil-dejar-fumar

8 estrategias para vencer a la desmotivación ante unas oposiciones

Estos consejos te ayudarán a vencer a la desmotivación al estudiar para unas oposiciones.

El estudio de oposiciones a cualquier puesto de trabajo ofrecido por la administración pública es una opción que cada vez eligen más personas para asegurar un futuro laboral con estabilidad. Ahora bien, esta vía para profesionalizarse va de la mano de una etapa de preparación de oposiciones que en la mayoría de los casos resulta difícil de gestionar a nivel psicológico.

La motivación es uno de los aspectos más importantes que deben mantenerse constante en todos los estudiantes, ya que sin ella difícilmente se pueden lograr todos y cada uno de los objetivos que nos marcamos durante el proceso de opositar. Y como el ser humano no siempre es un «animal racional» en todos los aspectos de la vida, es muy fácil caer en una dinámica de auto-sabotaje incluso cuando ya hemos decidido dedicar varios meses a mejorar nuestro perfil como opositores. Por eso es muy importante conocer estrategias que, combinadas entre sí, nos ayudan a automotivarnos ante unas oposiciones.

¿Cómo afrontar y vencer a la desmotivación al prepararnos unas oposiciones?

Estas son las principales estrategias que podemos poner en práctica para vencer a la desmotivación durante el estudio y la preparación de oposiciones.

1. Crear una rutina de inicio

Crear una rutina de inicio de las sesiones de estudio diariamente es la mejor forma para adquirir un ritmo de trabajo óptimo y de automatizar una serie de hábitos que resultarán de gran utilidad en el futuro para asegurar el éxito durante el proceso.

Existen muchas maneras de crear una rutina de estudio diaria, como por ejemplo quitarnos el reloj de pulsera y colocarlo sobre la mesa. Estas acciones terminan conviertiéndose en una representación que indica el inicio de una sesión de estudio.

De igual manera, al establecer una rutina semana podemos dejar un día de descanso que nos permita cargar fuerzas y descansar o bien realizar actividades que no podemos llevar a cabo durante los días de estudio semanal.

2. Hacer pausas cortas y frecuentes

Hacer pausas cortas muy frecuentes en las sesiones de estudio (cada 40 minutos) es esencial para restaurar la capacidad de atención y también ayuda a descansar los ojos y estirar las piernas durante algunos minutos.

Estas pausas ayudan al estudiante a recobrar fuerzas y desconectar brevemente del estudio y en ellas se puede comer algo brevemente, refrescarse la cara y muchas otras actividades como por ejemplo consultar el móvil, todo ello con el objetivo de aumentar la motivación.

3. Fijarnos metas a corto plazo

Fijarnos metas a muy corto plazo constantemente nos permitirá tener objetivos en el futuro que pueden ser alcanzados en cuestión de minutos, lo cual también nos ayuda a sentirnos mejor y más motivados para seguir adelante.

Mantener un ritmo constante de pequeñas metas que vamos consiguiendo en cuestión de minutos durante el día contribuye de manera muy positiva a nuestra motivación, estado de ánimo y salud mental en general.

4. Eliminar distractores de antemano

Eliminar elementos distractores antes de ponernos a estudiar nos permitirá volcarnos por completo en el estudio y nos ayudará a mantener un ritmo de trabajo constante, haciendo que el estudio sea más fluido.

Los principales elementos de distracción de los que disponemos diariamente son el móvil u otros dispositivos electrónicos, la televisión, la conexión a internet o bien otras personas con las que podamos hablar y distraernos durante el estudio.

Cada uno de estos elementos nos impide ser constantes en el estudio y nos quita tiempo durante el día, haciendo que el estudio se vuelva pesado y frustrante.

5. Evitar comparaciones con los demás

Durante el proceso del estudio de oposiciones es importante no compararse con otros compañeros de estudio, amigos o con cualquier persona que esté inmersa en un proceso de estudio similar.

 

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Que son los planes de empleo simplificados y cómo pueden ayudar a autónomos y pymes

Los planes de pensiones de empleo simplificados ayudarán a mejorar el ahorro de autónomos y empleados de pymes. Crear este tipo de instrumentos forma parte de las novedades que introduce el anteproyecto de ley para el impulso de los planes de pensiones de empleo.

El objetivo de esta norma es simplificar la complejidad y la carga administrativa que para los promotores, empresas y personas físicas empleadoras suponen los actuales planes de pensiones de empleo.

En este sentido, se considerarán planes de pensiones de empleo simplificado aquellos que, como recuerdan desde el portal Jubilación de Futuro, estén impulsados por empresas que se incluyan en los acuerdos colectivos estatutarios de carácter sectorial y que instrumenten compromisos por pensiones en favor de sus trabajadores. También serán reconocidos como tal los planes de pensiones de empleo del sector público que se incluyan en las corporaciones locales, las entidades y organismos que dependan de ellas.

Cinco años de adaptación

Asimismo, los planes de pensiones de los autónomos que estén promovidos por las asociaciones de trabajadores autónomos, por los colegios profesionales o por las mutualidades de previsión social también podrán optar a tal condición. Al igual que aquellos planes de pensiones de socios trabajadores y de socios de trabajo de sociedades cooperativas y laborales.

No obstante, los planes de empleo simplificados tendrán que cumplir con una serie de requisitos. Estos planes tendrán que ser de la modalidad de aportación definida para la contingencia de jubilación y las prestaciones que prevean deberán articularse mediante contratos de seguro previstos por el plan.

Asimismo, los contratos de seguro que formen parte de estos planes de pensiones y que cubran el fallecimiento, la invalides o la dependencia, no podrán tener una duración superior a un año, tendrán que ser temporales anuales renovables. Y las prestaciones se percibirán en forma de renta a no ser que se establezca lo contrario.

Por su parte, los planes de pensiones actuales tendrán un periodo máximo de 5 años para transformarse en planes de pensiones de empleo simplificados (PPES), en el caso de los autónomos, o en un plan de pensiones individual, en el caso del resto.

 

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