Fomentar un buen ambiente laboral en la empresa, es un factor imprescindible a tener en cuenta si se quiere conseguir los niveles de productividad y crecimiento que se han propuesto.

El rendimiento del trabajador está relacionado con el clima laboral, y afecta tanto a su capacidad productiva como a la optimización de sus habilidades.

Podemos enumerar algunos factores que ayudan a conseguir este buen clima:

– El papel de los líderes en las empresas es determinante.

Es muy importante la relación que tienen los jefes con sus empleados para desarrollar un buen ambiente.

Se puede comprobar que lo mejor es contar con un líder flexible y adaptable, que a veces deberá ser fuerte y a veces comprensivo.

Se tratará, en fin, de generar confianza, respeto, de ser accesible con los subordinados y capaces de corregir errores juntos; de conocer a su personal y saber motivarlo.

 

– Facilitar el equilibrio entre trabajadores y vida personal es clave para mantener motivados a los empleados (factor horarios, permisos, etc)

 

– Reconocer el trabajo bien realizado. Cuando una persona cree que es buena en alguna actividad, disfrutará al realizarla y lo hará cada vez mejor, repercutiendo así en su productividad.

 

– Implicación. Es el grado de compromiso que sienten los empleados hacia la empresa. Los objetivos de la empresa deben estar alineados con los de los trabajadores, de forma que se sientan parte de la organización y no individuos aislados.

 

– Las relaciones que se crean entre el personal han de ser de respeto y colaboración.

Evitar las peleas que posiblemente aparezcan en momentos de nerviosismo o estrés.

Hablemos con claridad para evitar malentendidos, diciendo las cosas con buen tono y actitud.

Aprender a atacar los problemas y no a las personas.

 

Es trabajo de todos ayudar a que el ambiente en que trabajamos sea sano ya que, finalmente, éste también influirá en nuestro bienestar personal.

 

 

Ma. ÀNGELS BERENGUEL