Si su empresa presenta una declaración tributaria, Hacienda dispondrá de cuatro años para comprobarla. No obstante, en ciertos casos dicho plazo puede ser mayor…

Regla general: cuatro años

Cuatro años. Si su empresa presenta una declaración de un impuesto, Hacienda dispondrá de cuatro años para comprobarla (y, en su caso, usted también dispondrá de ese mismo plazo para rectificarla). Apunte.  A estos efectos:

  • En general, dicho plazo se computa desde el fin del período legal de declaración (y no desde la presentación).  Así, si su empresa presentó su declaración de IVA del cuarto trimestre de 2016 el 12 de enero de 2017, el impuesto prescribirá el 30 de enero de 2021.
  • En caso de impuestos de cobro periódico recaudados por recibo, el plazo empieza a correr desde su devengo. Así, en caso del IAE, el IBI o el Impuesto de Circulación, dicho plazo empieza a contar, en general, desde el 1 de enero de cada año.

No siempre. No obstante, en ciertos supuestos el plazo de prescripción puede ser más largo. Apunte.  Vea a continuación los principales casos en que esto sucede.

Supuestos especiales.

Bases y deducciones. En 2015 se amplió el plazo de comprobación de las bases o cuotas negativas compensadas o pendientes de compensación, y para comprobar las deducciones aplicadas o pendientes de aplicar:

  • Hacienda puede iniciar una comprobación de dichas partidas en el plazo de diez años desde que se generaron y declararon.
  • Transcurrido dicho plazo, su empresa deberá conservar la autoliquidación del impuesto correspondiente y la contabilidad al menos hasta que haya prescrito el plazo de comprobación del último ejercicio en que dichas bases negativas o deducciones se aplicaron.

Interrupción. El plazo de prescripción también puede ampliarse si su empresa rectifica una declaración presentada, o si Hacienda inicia una comprobación. ¡Atención!  En estos casos el plazo de prescripción se interrumpe y vuelve a iniciarse el cómputo de los cuatro años.

Incentivos con condición.

Condición. Asimismo, en caso de incentivos (una deducción, una exención…) que dependan de que se cumpla una condición en el futuro, el plazo de prescripción también puede verse ampliado. Vea algunos supuestos en los que tiene lugar esta ampliación:

  • En una venta de solares en la que se aplica una exención de ITP porque se van a destinar a construir viviendas de protección oficial, el plazo de prescripción de cuatro años no se cuenta desde el fin del plazo para liquidar el ITP (30 días desde la compra), sino desde el fin del plazo de tres años para aportar la cédula de calificación de las viviendas.
  • En la venta de una vivienda habitual –en la que la ganancia obtenida queda exenta de IRPF si el importe obtenido se reinvierte dentro de los dos años siguientes–, la prescripción empieza a contar desde el fin del plazo de presentación del IRPF del año de la reinversión (y no del año de la venta).  Así, por ejemplo, si una persona vendió su vivienda en 2016 pero reinvierte en 2017, Hacienda dispondrá hasta el 30 de junio de 2022 para comprobar la declaración de 2016 (en cuanto al cumplimiento del requisito de la reinversión).

El plazo de prescripción puede ampliarse, por ejemplo, si su empresa tiene bases o cuotas negativas pendientes de compensar, si presenta una rectificativa o si disfruta de incentivos sujetos a una condición que debe cumplirse en el futuro.

 

Fuente: Indicator:

http://basededatos.indicator.es/gestion_tributaria/_ha_prescrito_el_impuesto_/ESACIMAR_EU16110601?src=albyemail&utm_source=esaatoal_byemail&utm_campaign=dom_35_ESACIMAL_2017-02-10%2014:34:37.661502+00&utm_medium=email&utm_content=article