Cuatro tips para generar emociones positivas en casa

Si queremos educar en la felicidad, necesitamos enseñar a nuestros hijos a gestionar sus emociones. El trabajo debe comenzar en casa. Veamos cuatro tips de cómo hacerlo:

  1. Prestar atención a los temas que hablamos con más frecuencia.Nuestras conversaciones nos definen. Si estamos siempre quejándonos del trabajo o de la situación del país estaremos creando un entorno de tensión y de preocupación que a los pequeños les costará superar. La interpretación del mundo que ellos hacen depende de cómo se lo traslademos. Si necesitamos conversar sobre algún problema tenemos que enfocarlo desde las acciones que vamos a emprender para resolverlo. O desde el aprendizaje que obtenemos. Es distinto decir “qué poco me gusta mi trabajo” a reconocer “no me gusta mucho mi trabajo, pero también me ofrece cosas positivas”. O plantear “voy a buscar soluciones a mi trabajo, para que me guste más”. Quedarse anclado en la queja nos vacía… y vacía a quienes nos rodean.
  2. Seamos rápidos para pedir perdón. Todos nos equivocamos. Ser padres es una tarea difícil que, muchas veces, nos despierta un sentimiento de culpabilidad. Discutimos, tenemos malos días y nos sentimos mal porque no hemos llegado a tiempo de ayudar a nuestros hijos con sus deberes. En esos casos vale la pena disculparse. Si nos gusta que nuestros hijos lo hagan, tenemos que dar ejemplo y guardar nuestro orgullo en un cajón. De esta forma, conseguimos que los más pequeños vivan el error de una manera más natural.
  3. Hablemos de los logrosy del esfuerzo. Es recomendable felicitar a nuestros hijos con sinceridad, aunque sea por un dibujo que ha traído del colegio. El reconocimiento debe ser sobre los resultados y sobre el esfuerzo, ya que no siempre conseguirán lo que se propongan. Cuando las cosas no les salgan bien es recomendable ayudarles a incluir la palabra “todavía”. Cuando nos digan “no sé hacer un puzle”, por ejemplo, hay que enseñarles a decir: “No sé hacer el puzle todavía”. De ese modo, conseguimos que entren en la mentalidad de crecimiento y las emociones positivas.
  4. Los tres agradecimientos del día. El psicólogo Tal Ben-Shahar, profesor de la Universidad de Harvard y experto en felicidad, recomienda que antes de dormir agradezcamos las tres cosas positivas que nos han sucedido a lo largo de nuestra jornada. Podemos ponerlo en práctica durante la cena, cuando leemos un cuento a nuestros hijos o cuando le damos un beso de buenas noches. La finalidad es muy clara: incorporar el hábito de ver el vaso medio lleno y no medio vacío, algo que es fundamental para transformar emociones negativas en positivas

 

Leer más: https://elpais.com/elpais/2019/11/18/laboratorio_de_felicidad/1574056434_006890.html?rel=mas