Dictado despido disciplinario a un trabajado por forzar el cese pactado.

El pasado 4 de febrero el TSJ de Cataluña en sentencia 710/2016, estimó el recurso de suplicación interpuesto por una empresa, contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Social de Mataró que calificaba como improcedente el despido de un trabajador que pretendía ser despedido de forma pactada, para beneficiarse de la prestación por desempleo.

Ante tal presión por parte del trabajador, la empresa decidió despedirle por causas disciplinarias, alegando tanto fraude, deslealtad como abuso de confianza, así como disminución en su rendimiento y desidia en las labores encomendadas. Si bien el juzgado de instancia de Mataró, estableció en un primer momento la improcedencia del despido, por considerar que la carta no establecía un vínculo entre los incumplimientos y las denegaciones al pacto por parte de la empresa, el TSJ por su parte, ha considerado que como exigencia formal han de constar los hechos que motivan el despido, y éstos estaban recogidos en la carta, evidenciando así la relación entre las denegaciones de la empresa a actuar de forma fraudulenta y el descontento del trabajador, dando pie a la disminución y desidia en su trabajo.

Así pues, el TSJ considera que la actuación del trabajador transgrede la buena fe contractual, por lo que declara el despido de ese trabajador como procedente sin derecho a cualquier indemnización.

Por ello, entendemos que en éste tipo de casos, ha de quedar suficientemente acreditada y demostrada en la carta la pretensión fraudulenta del trabajador y la relación que ésta ha de tener con la actitud negativa de éste en el trabajo.

 

Antonio Montero