La resolución del 14 de abril de 2015, del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) establece criterios para la determinación del coste de producción. Uno de ellos trata del estudio de las diferencias de cambio producidas en la financiación con moneda extranjera. Determina lo siguiente:

DIFERENCIAS DE CAMBIO EN MONEDA EXTRANJERA
Las diferencias de cambio en moneda extranjera cuando deban imputarse a resultados se registran en las cuentas:

668, “Diferencias negativas de cambio”
768, “Diferencias positivas de cambio”

La resolución señala que por aplicación del principio del precio de adquisición, las diferencias de cambio en moneda extranjera no deben considerarse como rectificaciones del coste de producción del inmovilizado o de las existencias, salvo que puedan calificarse como un ajuste al tipo de interés de la operación. No obstante, cuando las diferencias de cambio se produzcan en deudas en moneda extranjera destinadas a la financiación específica del inmovilizado en curso o de las existencias de ciclo largo de fabricación en curso, se deberá incorporar la pérdida o ganancia potencial como mayor o menor coste de los activos correspondientes, siempre que se cumplan todas y cada una de las siguientes condiciones:

a) Que la deuda generadora de las diferencias se haya utilizado inequívocamente para la construcción de un inmovilizado o la fabricación de existencias concretos e identificados.

b) Que el período de construcción del inmovilizado o de fabricación de las existencias sea superior a doce meses.

c) Que la variación en el tipo de cambio se produzca antes de que el inmovilizado esté en condiciones de funcionamiento o que las existencias se encuentren en condiciones de ser destinadas al consumo final o a su utilización por otras empresas.

Maria Carrasco