Según la edición 2015 del informe “La UE en el mundo” de Eurostat, que compara el comportamiento financiero de los 28 con el de otros países como Japón, EEUU o Australia, en algunos casos los datos confirman alguna de estas ideas preconcebidas.

Es el caso de los hogares rusos, que destinan un 8% de sus ingresos anuales a abastecerse de alcohol y tabaco, el porcentaje más alto de los estudiados, por encima de los de países más ricos como Canadá, situado por encima de la media. Además, Rusia es el país que más gasta en ropa y calzado y en alimentación.

Dentro de la UE, y siempre según los datos de Eurostat, también encontramos diferencias más que palpables entre los distintos países y nos topamos con ‘líderes’ que despuntan notablemente en cada categoría.

Los hogares daneses son los que más gastan en vivienda y energía, concretamente un 30,2% de su presupuesto anual va a parar a esta partida. Por otra parte, los alemanes son los que menos se lo piensan a la hora de comprar mobiliario (6,7%) y los que dedican más dinero a todo lo relacionado con la salud (5,2%).

Sorprende que los lituanos, relativamente ‘pobres’ si se compara con la media europea, sean los que reserven un mayor porcentaje de sus ingresos para alcohol y tabaco (7,1%) y ropa (6,3%). También la alimentación se lleva buena parte de sus ganancias cada año (un 22,2%).
Asimismo, los holandeses se distinguen como los que más destinan al ocio (11,2%), los griegos a la educación (2,1%), los malteses a restaurantes y hoteles (17,9%) y, por último, los búlgaros se alzan como los que más lo hacen a transporte (15,4%) y comunicaciones (5,6%).
Los españoles prefieren viajar y comer fuera.

En nuestro país no nos llevamos la medalla de oro en ninguna de estas categorías, si bien somos los segundos que más invierten en restaurantes y hoteles en el Viejo Continente (representa, de hecho, nuestro mayor porcentaje de gasto según Eurostat) y estamos por encima de la media del desembolso que se realiza en la UE en salud, telefonía y educación.
Eso sí, nos encontramos a la cola en cuanto al presupuesto que se nos va en transporte (sólo un 10,9%, el porcentaje más bajo de todos los países estudiados, no sólo de los europeos). Nuestros vecinos también superan la cantidad que nosotros destinamos a vivienda, energía, alimentación, mobiliario, ropa y alcohol y tabaco.

Si tenemos en cuenta los estereotipos, puede sorprender a propios y extraños que España no lidere el listado mundial de gasto en ocio. Y más aún que ni siquiera lo haga entre los 28 y que el ranking lo encabecen británicos, alemanes, daneses, malteses y holandeses.

Además, puede llamar la atención que el porcentaje de ingresos que los españoles invierten en energía no sobresalga por encima de la media, teniendo en cuenta que pagamos un 60% más por la electricidad que el resto de países de la UE. Esto se explica porque este coste viene incluido en el apartado en el que también se recopilan datos sobre el gasto en vivienda.

Fuente: http://www.expansion.com/