El ‘cohousing’: la revolución ‘viejenial’ contra la soledad

La generación que ahora cumple 60 años busca un nuevo modelo de vida, a base de compartir piso, cuidados y tareas con amigos.

Maribel e Ignacio viven en un chalet de dos plantas, con un jardín interior donde corretea su perro, en Valencinas, a las afueras de Sevilla. Una casa espaciosa donde, a priori, cualquier matrimonio a las puertas de la jubilación querría pasar sus años de retiro. Una idea que, sin embargo, no entra en sus planes. El matrimonio aspira a vivir esta nueva etapa de su vida, lo que se ha bautizado como madurescencia, junto con otros amigos, cuidándose los unos de los otros, compartiendo e intercambiando aficiones, manteniendo una vida activa y garantizándose su autonomía personal en un lugar diseñado por ellos de acuerdo con sus necesidades. “Nos negamos a ser una carga para nuestros hijos y no queremos acabar viviendo solos o en una residencia que no nos podemos permitir; queremos estar rodeados de gente que nos entienda, con la que compartamos intereses y que juntos podamos atendernos entre todos”, explica Ignacio desde el sofá de su salón.

Este fenómeno, asentado desde hace años en el centro y el norte de Europa, aún está dando sus primeros pasos en España, pero se está expandiendo con gran rapidez. En la actualidad hay unos 30 proyectos en todo el país, la mayoría ubicados en Andalucía, Cataluña y Madrid. “El cohousing es una forma de revolucionar el envejecimiento”, afirma Pedro Ponce, impulsor de una iniciativa de Senior Cohousing en Huelva. La forma de envejecer en el siglo XXI no tiene nada que ver con la del siglo XX. Una inercia más de la generación de los babyboomers, la que rompió moldes con el Mayo del 68. “El concepto de envejecimiento ha cambiado, envejecer ya no es sinónimo de deterioro, es una etapa más, como la adolescencia, con sus nuevas tareas de identidad”, explica José. A. Sánchez Medina, psicólogo de la universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en cohousing. “El cohousing permite elegir con quién quieres vivir y envejecer. Esta solución habitacional permite luchar contra la soledad porque recupera las relaciones de vecindad y promueve un envejecimiento activo”, incide el profesor.

 

Leer más: https://elpais.com/sociedad/2019/04/20/actualidad/1555761718_539199.html?id_externo_rsoc=FB_CM

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *