El modelo 036, el gran olvidado

El modelo 036 es el documento que sirve para informar a Hacienda de las obligaciones tributarias.  Por ejemplo, si has de emprender una actividad como autónomo o constituir una S.L., será uno de los primeros pasos a dar: el alta en el censo de empresarios.

¡Atención! No solo se trata del alta de actividad y sus obligaciones iniciales, no olvide que si más adelante alguna de estas circunstancias varía (domicilio, representantes, obligaciones tributarias, etc.), deberá presentar nuevamente dicho modelo y comunicar los cambios que se hayan producido, así como la baja en dicho censo.

La presentación fuera de plazo de los Modelos 036 y 037 puede traer consigo sanciones de hasta 400 euros tal y como viene establecido en el artículo 198 de la Ley General Tributaria.

Importante saber

Obligados a presentarlo, con carácter general:

Las personas físicas (autónomos) o jurídicas (pymes) que vayan a comenzar el ejercicio de una o varias actividades económicas en territorio español.

Las personas físicas o jurídicas no residentes en España que operen en territorio español mediante establecimiento permanente o satisfagan en nuestro país rentas sujetas a retención o ingreso a cuenta.

Socios, herederos, comuneros o partícipes de entidades en régimen de atribución de rentas que desarrollen actividades empresariales o profesionales y tengan obligaciones tributarias derivadas de su condición de miembros de tales entidades.

Plazos de presentación:

Declaración de ALTA: con anterioridad a la comunicación de inicio de actividad, a   la  realización   de   las  operaciones, al nacimiento de la obligación de retener o ingresar a cuenta sobre las rentas que se satisfagan, abonen o adeuden.

Modificaciones. General: en el plazo de un mes, a contar desde el día siguiente a aquél en que se hayan producido los hechos que determinan su presentación.

Declaración de baja:

Para las personas físicas, el plazo de presentación es, en general, de un mes (salvo si el cese se debe al fallecimiento del empresario, en cuyo caso el plazo es de seis meses).

En caso de sociedades que se disuelvan, el plazo también es de un mes, pero no desde la fecha de cese de la actividad, sino desde la inscripción de la escritura de disolución y liquidación en el Registro Mercantil.

Sólo baja. En caso de que la sociedad cese en su actividad pero todavía no se disuelva, deberá dar de baja sus diferentes obligaciones tributarias (IVA, retenciones, etc.). ¡Atención! No obstante, mientras la disolución no se produzca, deberá seguir presentando las declaraciones del Impuesto sobre Sociedades. Hacienda puede sancionarle por no declararlos o hacerlo fuera del plazo establecido.

En caso de duda o si necesita ayuda en su declaración censal, consulte con el equipo INCREMENTA.

 

Mónica Busquets

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