Desde enero del 2017, por el Real Decreto-ley 3/2016 se suprime la posibilidad de aplazamientos o fraccionamientos de algunos impuestos, las retenciones, los ingresos a cuenta del Impuesto de Sociedades y el IVA.

Hace falta remarcar que este último impuesto si sigue siendo aplazable, en los siguientes casos:

  1. Cuando las deudas totales aplazadas (se acumulan en el momento de la solicitud a otras deudas anteriores aplazadas) no superen los 30.000 euros se podrá solicitar el aplazamiento sin necesidad de aportar garantías y de manera automatizada.

El plazo máximo de aplazamiento será de 6 meses en personas jurídicas y 12 meses en personas físicas.

  1. Si se ha superado la cantidad de 30.000 euros, no será de forma automatizada, se tendrá que acreditar que las cuotas de IVA repercutidas no han sido cobradas. Para ello se ha de cumplir lo siguiente:
  • El IVA repercutido y cobrado sea inferior al IVA a ingresar de la liquidación.
  • Una vez se ha cumplido lo anterior, la cantidad aplazable será, como máximo la diferencia entre las dos cuantías.

En el caso de ser aceptado el aplazamiento, durante la vigencia de este, cuando se cobre alguna parte de lo repercutido en ese período, se deberá ingresar en Hacienda como un pago de la deuda pendiente en un plazo de 10 días. Si eso no se cumple, pueden proceder a la cancelación del aplazamiento.

Junto con la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento de pago se tendrá que adjuntar la siguiente documentación a hacienda para justificar que el IVA no se ha cobrado:

  • Relación de facturas emitidas que no han sido cobradas con identificación de clientes, cuantías y fecha de vencimiento de las mismas.
  • Justificación documental que acredite que las mismas no han sido efectivamente satisfechas.
  • Relación de facturas recibidas, con identificación de proveedores y cuantías, acreditándose si las mismas han sido satisfechas y, en su caso, acreditación de los medios de pago utilizados.
  • Copia de cuantos requerimientos o actuaciones se hayan realizado frente al acreedor reclamando el pago de las facturas impagadas.

 

Artículo de Maria Carrasco