El Gobierno francés bajará 7.000 millones de euros en impuestos en 2018, según los Presupuestos aprobados hoy en Consejo de Ministros. La batería fiscal tiene como una de sus medidas estrella una fuerte reducción en el impuesto sobre la fortuna (ISF), que pasarán a pagar quienes tengan un patrimonio inmobiliario superior a los 1,3 millones de euros. Quedarán exentos de ese tributo aquellos hogares que alcancen ese umbral gracias a su patrimonio financiero y otros activos. El Ejecutivo hizo hincapié en que medidas como la progresiva eliminación del impuesto sobre la vivienda para el 80% de los hogares o la bajada de las cotizaciones sociales para asalariados y autónomos aliviarán una carga fiscal “excesiva e injusta”. También las empresas se beneficiarán, con una reducción progresiva del tipo del impuesto de sociedades del actual 33% a un 25% en cinco años.

 

Fuente: Síntesis Diaria