Responden los expertos de Reaf-Regaf, el órgano especializado en fiscalidad del Consejo General de Economistas:

Si es propietario de una vivienda que tiene alquilada, el inquilino deja de pagarle la renta y, posteriormente, solicita el desahucio, deberá computar como rendimientos las mensualidades exigibles, aunque no haya percibido algunas de ellas, pero podrá deducirlas como saldo de dudoso cobro en las condiciones establecidas reglamentariamente.

En caso de cobro posterior de las cantidades adeudadas, deberá computar como rendimiento del capital inmobiliario del ejercicio en que se produzca el importe de las cantidades deducidas con anterioridad.

 

Fuente:
http://www.expansion.com/economia/declaracion-renta/2017/05/23/590b47cfe2704e29348b45dc.html