Los inspectores de trabajo de toda España han iniciado en las últimas semanas una campaña especial centrada en las empresas de hasta 50 trabajadores en esos sectores.

El objetivo es cazar un fraude que se sospecha que ha crecido desde hace unos años con el auge del contrato a tiempo parcial y que consiste en saltarse los máximos permitidos y, además, no pagar esas horas extraordinarias que se trabajan de forma sistemática.

 

El fraude afectó en el segundo trimestre a casi 400.000 trabajadores que alargaron su jornada una media de 8,6 horas a la semana sin ver ni un céntimo ni un día libre a cambio. Los trabajadores más afectados por el fraude laboral tuvieron que alargar su jornada hasta 11,5 horas no abonadas a la semana. Se trata de empleados de hostelería, transporte y agricultura, según la EPA. Treball comparte la crítica de las patronales a la exigencia de un sistema de control horario en pymes.

 

Fuente: Sintesis Diaria