Con la formación del nuevo Gobierno, la sequía normativa en materia fiscal ha tocado a su fin, y empiezan a llover propuestas que apuntan a subidas de impuestos y medidas de control tributario, con el objetivo de que nuestro país deje los desequilibrios en sus cuentas por debajo del 3%. Para ello, el ministro de Hacienda y Función Pública, Cristóbal Montoro, ha avanzado que el Gobierno reforzará el control de las liquidaciones del IVA y que está preparando un paquete de medidas, promovidas por la Agencia Tributaria, y que “pueden reportar importantes ingresos” a partir de 2017.

Con lo cual, si la Agencia Tributaria espera obtener importantes ingresos, es que los va a sacar de las empresas y autónomos que no hagan las cosas como deberían. En cualquier caso, aparte de intentar hacer las cosas bien, es conveniente que la contabilidad de la empresa esté preparada para una inspección de Hacienda.

Hay que empezar destacando que los motivos principales para sufrir una inspección son el fraude, la falta de coherencia entre diferentes modelos tributarios o errores administrativos que se trasladan a las diferentes declaraciones de impuestos.

Siete motivos por los que la Agencia Tributaria puede iniciar una inspección

Hacienda puede inspeccionar cualquier negocio, sin importar su tamaño o sector. No obstante, focaliza su atención en determinados objetivos, a partir de una serie de acciones que considera sospechosas y que despiertan las alarmas tributarias, siendo las más habituales:

  1. Más gastos que ingresos. Si un negocio declara más gastos que ganancias por un periodo largo, Hacienda deberá comprobar que está declarando todos los ingresos.
  2. Solicitar devolución del IVA o IRPF. Es un derecho que se debe ejercer, pero, al hacerlo, es frecuente que la Agencia Tributaria realice ciertas comprobaciones, pidiendo por ejemplo libros de registros de IVA y las facturas que le resulten sospechosas.
  3. Declaraciones inconsistentes. Si las declaraciones trimestrales de tu negocio no cuadran con las anuales, Hacienda puede decidir investigar los motivos.
  4. Desgravar en exceso. Un error frecuente que deriva en inspección es incluir gastos personales entre los gastos deducibles de un negocio, por lo que un exceso de desgravación de gastos como combustible o comidas en restaurantes puede activar las alarmas de la Agencia Tributaria.
  5. Recibir subvenciones. La Agencia Tributaria tiene información sobre todas las subvenciones públicas otorgadas y se asegurará de que hayan sido correctamente declaradas. Un ejemplo de recurrente inspección son las subvenciones del plan PIVE.
  6. Solicitar el NIF intracomunitario. Es frecuente que Hacienda visite a los negocios que lo solicitan para asegurarse de que realmente necesitan un NIF para operar fuera de España.
  7. Hacer bien las cosas y pagar los impuestos correspondientes. Esto no exime de sufrir una inspección, pues existen inspecciones aleatorias que no se basan en ningún indicio, sino que obedecen a campañas de la Agencia Tributaria a empresas de determinados sectores.

En cualquier caso, tener una contabilidad ordenada y actualizada es la mejor manera de prevenir o enfrentarse a una inspección de Hacienda, tarea que se hace más sencilla apoyándose en nuevas tecnologías para organizar y sistematizar la contabilidad.

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