El precio de la electricidad se ha incrementado un 10% en lo que llevamos de 2017, con respecto al año anterior, lo que supone una merma en la renta de los españoles y una considerable pérdida de competitividad para las empresas, según datos de Anpier, la patronal de los productores renovables en España. El modelo vigente de energías fósiles y el sistema de formación de precios en el mercado mayorista y como resultado ha mermado a la producción fotovoltaica. Si España tuviera la misma infraestructura fotovoltaica que Alemania, la potencia que alcanzaría fuera de 55.000 GWh; eso supondría una reducción del precio pool de nuestra energía del 36%.

 

Fuente: Síntesis Diaria