Si sigues estos pasos cada viernes, el lunes será tu día favorito de la semana.

 

Llega el viernes, terminas tu semana de trabajo y te toca descansar. Seguro que te ha pasado más de una vez que cuando llega este deseado día sigues dándole vueltas a temas pendientes, no te da tiempo de terminarlo todo y el fin de semana, en lugar de ser una pausa dedicada al descanso es motivo de agobio. Si es así, es muy normal que odies los lunes.

Ya está bien de no disfrutar como es debido ese ‘break’ de dos días. La forma en la que cada uno termina la semana muestra cómo empezarás la siguiente y cómo de relajado estarás el fin de semana. Aquí algunos trucos para no volver a fallar.

 

  1. Reconocer los logros de la semana

Centrarse en lo que uno no pudo conseguir es sencillo. Laura Vanderkam, autora del libro Lo que las personas más exitosas hacen antes de desayunar (What the most succesful people do before breakfast, su título original) explica que “es esencial recordarse a uno mismo el progreso que se ha hecho, incluso es se trata solo de ‘pequeñas victorias’. Si se valoran los logros, los niveles de felicidad aumentan y la ambición crece”.

Para determinar el truco, la autora recomienda detectar y apuntar tres logros concretos conseguidos dicha semana.

 

  1. Fijar las prioridades de la próxima semana

Antes de empezar a disfrutar del descanso, “hay que tomarse un tiempo el viernes por la tarde para determinar de tres a cinco prioridades que se quieran lograr la semana siguiente”. Se trata de pequeños objetivos o tareas concretas distribuidas en los diferentes días de la semana.

La autora explica que “si a cada tarea se le asigna una fecha límite, uno es más propenso a realizarlas y durante el fin de semana, el cerebro no agota energía pensando en lo que ha quedado sin terminar”. Es fácil: agenda en mano y a organizar los días.

  1. Concluir de forma definitiva

Aunque los puntos anteriores son para todos esos ‘cabos sueltos’ que se arrastran de una semana a otra, lo que es recomendable al cien por cien es “terminar siempre la mayor cantidad de tareas posibles. Incluso si hay que quedarse media hora más para acabarlas, ¡no hay problema!, porque esto ayuda a entrar en el fin de semana con cero cosas pendientes”.

Es esencial recordar el progreso, incluso las pequeñas victorias”

Así, el lunes es un día nuevo con nuevos retos y no hará falta reciclar las ganas.

  1. Tener planes para el fin de semana

Vanderkam explica que “si uno no tiene planes para el sábado y el domingo, hay que tomarse un tiempo para pensar qué nos gustaría hacer. El tiempo de desconexión ayuda a cerrar la semana, por eso es importante adelantarse a los planes” y, por ejemplo, reservar mesa en ese restaurante al que querías ir, comprar entradas, comprobar el tiempo o simplemente elegir cuál será la serie con la que harás un maratón.

Lo cierto es que tampoco hay que planear cada minuto pero con estos cuatro puntos será posible exprimir el fin de semana, descansar de verdad y empezar una nueva semana con las pilas cargadas y a tope de productividad.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20161027/411271943617/semana-productiva-viernes-fin-de-semana-rutina.html?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=vivo