En la mayoría de los balances de las sociedades, es habitual encontrarse con nuestra amiga, la cuenta 551 (Cuenta corriente con socios y administradores). En muchas ocasiones sin conocer su origen, o lo que es peor, tampoco su destino, quedando de forma enquistada ejercicio tras ejercicio.

En los peores casos, esto sucede, cuando el socio no distingue entre el patrimonio empresarial y el suyo propio, y realiza un uso indiscriminado de la cuenta de la sociedad, llegando a suponer un problema tanto para la empresa como para el socio mismo.

Por un lado, en caso de Inspección. La Agencia Tributaria tiene muy claro que este tipo de operaciones las regulariza en contra de la sociedad y del socio. Son cada día más vigiladas y controladas, recordemos todos el reciente modelo 232 donde hay que declarar estas operaciones.

Y por otro, la salud de la empresa, la cual, como socio hay que cuidar y fomentar para que esté fuerte, sana y con un crecimiento cada vez mayor. Si abusamos de nuestra sociedad, cargándola con gastos personales según nos parezca, no podremos disfrutar de tenerla fuerte y sana para generar una base sólida.

También es cierto que la crisis ha comportado un uso más generalizado de esta cuenta, y, Hacienda, sobre todo desde que salió la legislación sobre operaciones vinculadas, ha puesto el foco en este tipo de operaciones.

Así pues, las posibles deudas entre socios y sociedad (en ambas direcciones) deben estar perfectamente formalizadas, por todo ello vamos a analizar qué hacer con la cuenta al cierre del ejercicio en ambos casos.

Saldo acreedor de la cuenta 551

El saldo acreedor significa que nuestra sociedad debe el dinero a los socios.

En este caso para solucionar este saldo se debería formalizar un contrato de préstamo entre la empresa y los socios. Este préstamo devengará un interés mínimo, que es el marcado por Hacienda como interés fiscal.

Si el socio está dispuesto a no recuperar el dinero, se podría realizar una ampliación de capital para compensar créditos o bien traspasar el saldo a la cuenta 118 (Aportaciones de socios y propietarios). Esta cuenta tiene el carácter de subvención otorgada por los socios y atendiendo a la norma 18 de valoración no constituyen ingresos, debiéndose registrar directamente en los fondos propios.

Saldo deudor de la cuenta 551

El saldo deudor significa que es el socio el que debe el dinero a la empresa. Esto generaría varios problemas y Hacienda puede entender que el socio ha ido cobrando “dividendos encubiertos” que no ha tributado en su IRPF, que la sociedad no ha satisfecho las retenciones que debería haber practicado y ante una inspección, nos exigirían todo esto más intereses de demora y sanciones.

Para anular el saldo deudor podemos formalizar un contrato de préstamo o efectuar un reparto de dividendos con cargo a reservas. En este último caso debemos tener en cuenta que debe existir un acuerdo de la Junta y que se le debe practicar retención. Tiene la ventaja de cara a los socios de que no deberán abonar la deuda, pero el inconveniente de la disminución del neto de la sociedad y el reconocimiento del cobro de unos dividendos.

 

José Gómez