¿Deben las personas sin hijos adaptarse a las necesidades de los demás?

La conciliación de la vida laboral y familiar es un tema que, a pesar de estar a la orden del día, parece no conseguir un lugar privilegiado en la agenda de los poderes públicos. Aunque a día de hoy estamos ante una mayor diversidad de modelos de familias siguen siendo las mujeres quienes más asumen el cuidado informal de los hijos y familiares dependientes.

Un vestigio del pensamiento mecanicista

Aunque ahora nos parezca un tema de lo más común la conciliación vida laboral-vida privada es un concepto bastante joven en la agenda social y, quizá, por ello, tan mal resuelto. Nuria Chinchilla, dice que “en el momento en que la mujer se incorporó en el mundo laboral las empresas “estaban pensadas para que los trabajadores se comportasen como máquinas”. Con el tiempo “las empresas se fueron dando cuenta de que no estaban adaptadas a las madres y se fueron flexibilizando y mejorando los horarios, condiciones, etc…”.

Ahora, y ya aterrizados en pleno siglo XXI, el tema de la conciliación se ha expandido de sus origines y empieza a reclamarse desde todos los perfiles profesionales y realidades familiares. No obstante es un tema bastante incómodo que erróneamente podría enfrentar a los que han elegido tener hijos y a los que no. Chinchilla recuerda que la conciliación desigual “no es un tema de injusticia, sino de necesidad de los más débiles y de derecho de los niños y personas dependientes”, aunque ello no quiera decir que debamos perjudicar a las personas sin hijos.

Así pues, ¿deben las mujeres sin hijos asumir las horas de trabajo extra de aquellas que tienen reducción de jornada? ¿Han de conformarse con lo que queda de vacaciones porque las madres de familia acostumbran a tener prioridad en la elección de días libres? ¿Qué hay de estas nuevas reclamaciones? Veamos:

Más soluciones

Está claro que la flexibilidad de horarios y el teletrabajo son dos de las grandes respuestas a la mejora de la conciliación para todos. Además, hay más fórmulas que las empresas deberían aplicar como son “los Planes de Igualdad y la potenciación de la Responsabilidad Social Corporativa” tal y como propone Bujaldón. De Mier añade que parte de la solución pasa “por construir y mantener una cultura de confianza. La clave está en consolidar un modelo de liderazgo basado en la gestión integral de las personas, a través del respeto, la credibilidad, el orgullo de pertenencia y el espíritu de equipo”.

“Las jornadas laborales en España son ineficientes desde el punto de vista empresarial y ello arrastra a los horarios de nuestra vida personal”, (José Luis Casero Presidente de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles).

 

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