Está empezando el buen tiempo y con ello llegaran las deseadas y merecidas vacaciones. Más de uno, nos hemos preguntado cómo es posible que enfermemos en ese periodo, concretamente, al inicio de ellas.

No es casualidad, todo tiene una explicación. Estamos acostumbrados a llevar un ritmo frenético, en nuestro día a día y  esto hace que generemos más adrenalina y cortisol, que estimula nuestro sistema inmunológico, haciendo que no enfermemos y podamos llegar a los plazos marcados.

Pero cuando empezamos las vacaciones pasamos de tener un ritmo frenético y pautado, a no hacer nada, desestabilizando nuestro organismo y provocando que nos pongamos enfermos.

Para que no nos pase esto, días antes de coger las vacaciones se debe bajar el ritmo de trabajo. Consiguiendo que el cuerpo se vaya relajando y estabilizando poco a poco.

También es aconsejable, hacer ejercicio y llevar una dieta equilibrada, para ir descargando este estrés y estar en equilibrio cuerpo y mente.

Teniendo en cuenta esto, conseguiremos un buen inicio de vacaciones.

 

Artículo de Sara Valls