La política fiscal debe ser una herramienta al servicio de la economía, pero hoy “está al servicio recaudatorio”. Miguel Ángel Garrido, habla desde la experiencia. Es un reputado fiscalista e inspector de Hacienda en excedencia. En su opinión, “cada vez hay más desigualdad” y la norma tributaria tiene mucho que ver con ello.

Considera que “con los últimos cambios legislativos, cada vez se están reduciendo más los derechos de los contribuyentes”. En opinión de este experto, “la norma fiscal es muy cambiante y sólo tiene como objetivo recaudar más”, y eso tiene su reflejo en la sociedad. “El ambiente está enrarecido; entras en la Agencia Tributaria y ya pareces un delincuente“. Por eso, el socio director de Garrido Abogados apuesta por “humanizar” este organismo, que “tendría que ser más educador y menos represivo”.

Una vez más, se trata de encontrar el equilibrio. “Con la necesidad de gasto público, todos los fiscos del mundo son voraces”, pero eso no implica que haya que perder de vista la parte social y la función dinamizadora de las políticas fiscales. Pero hoy en día, “el Estado de Derecho ya no protege al ciudadano; lo vigila“, se lamenta.

“El fisco español es el que más datos pide y el que más información tiene”. Y eso, asegura, “también es una carga para las empresas”, que tienen que destinar más recursos a cumplir con estas solicitudes. En el fondo, se trata sólo de contrastar la información que ya está en manos de la Agencia Tributaria, porque es tal el control que tiene sobre la actividad de los contribuyentes que “no tendría que ser necesario presentar la declaración”.

Es más, se muestra partidario de simplificar el sistema de liquidación de impuestos. Hace hincapié en que no se trata de pagar más o menos tributos, pero sí de hacerlo de una forma sencilla que no suponga cargas adicionales.

 

Articulo completo: http://www.expansion.com/juridico/actualidad-tendencias/2018/01/19/5a6227c5e2704ed4288b4573.html