Aunque siempre nos dicen que es importante hacer testamento…nunca encontramos el momento para hacerlo por desconocimiento, por indecisión a la hora de repartir sus bienes, o por miedo a que la familia se enfade.

Por ello os detallamos las consecuencias de tenerlo hecho, en caso de fallecimiento.

    • ¿Por qué hacerlo?

¡Quien fallece manda! Y con ello, el testamento es la manera de garantizar que tus bienes se repartan como tú deseas, de que se cumpla tu voluntad.

Otro motivo, es evitar problemas a los herederos a la hora de repartir los bienes si tu voluntad no está descrita. Si lo tienes claro, puedes indicar qué cosa va para quién y sino, con hacerlo por porcentajes, vale.

    • ¿Qué pasa si no lo tengo?

Aragón, Balerares, Cataluña, Galicia, Navarra y País Vasco tienen Derechos Civiles propios para definir el reparto en ese caso. En el resto de España, todos los bienes irían a parar a los hijos y, en su caso, a los nietos. Si no hubiera, iría todo a los padres y en defecto de éstos, al cónyuge (o pareja de hecho, en la mayoría de casos).

Después figurarían los hermanos, luego los primos y, si faltaran todos los anteriores, se lo quedaría el Estado o algunas comunidades autónomas. En Cataluña, el cónyuge va por delante de los padres.

    • ¿Puedo legar todo a un amigo?

Ojo, porque existe la legítima, que marca ciertos herederos forzosos (legitimarios). Si hay hijos, un tercio va para ellos a partes iguales y otro (el de mejora), también, aunque no tiene que ser equitativo. Si no hay hijos ni nietos, los padres tienen derecho a la mitad, o a un tercio si hay cónyuge. Por último, el cónyuge en todos los casos tiene derecho a una parte de la herencia en usufructo (es decir, que puede usar esos bienes; por ejemplo, residir en la vivienda).

El resto sí lo podrías dejar en herencia a quien quisieras, sin necesidad de que hubiera parentesco.

    • ‘Quiero que mi pareja herede’

Es lo más normal; por eso la mayor parte de los testamentos (en torno a un 90 %) son ‘del uno para el otro, y después para los hijos’, como se suele llamar.

En este caso, se deja todo al cónyuge, y los herederos forzosos recibirán su parte cuando éste fallezca.

    • ¿Cuántos testamentos puedo hacer?
    • No hay una limitación de testamentos, de hecho, es normal hacer varios, según la etapa de la vida en la que nos encontremos.

El que valdrá, será el último testamento realizado antes de la muerte.

    • ¿Es muy caro?

Suele costar de 40 a 90 aproximadamente, según la complicación que tenga.

    • ¿Quién me puede asesorar?

Puedes acudir directamente a la notaria o sino, venir a Incrementa antes para comentar las opciones que mejor te convengan.

Fuente: Judit Brillas