Esos propósitos para el nuevo año

Cuando se acerca el fin de año, solemos hacer balance de todo lo sucedido durante el año que se va y, de cara al nuevo año, enumeramos una lista de propósitos a conseguir.

Se recomienda plantearnos metas realistas, no aquellas que sabemos inalcanzables y que nos puedan crear frustración. Se tratarán de metas que nos hagan la vida fácil y que nuestro mayor objetivo sea ser feliz.

El tema más clásico al comenzar el año, es pensar en cuidarse más: dejar de fumar, apuntarse a un gimnasio, comer 5 raciones de fruta diarias… Está bien tener motivación, pero no es necesario aplicarlas drásticamente: Nos será más fácil hacerlo progresivamente pero con continuidad, por ejemplo empezar en enero el gimnasio pero con asistencia flexible y combinado con una dieta saludable.

Otro propósito es el de dedicar más tiempo a lo que realmente importa (familia y amigos). Se merecen toda la atención que podamos darles. A menudo el trabajo y nuestra rutina nos hace olvidar lo importantes que son.

Un propósito para crecer: viajar más. Conocer otras culturas y costumbres nos enriquece. No es necesario grandes rutas. Se trata de hacer escapadas que se adapten a nosotros.

Propósito solidario. Tal vez el nuevo año te impulse a colaborar con una causa solidaria. Elije la causa que más te motive y aporta tu grano de arena con alguna de las diversas ONG o asociaciones existentes.

La asignatura pendiente: La formación. Es el propósito que arrastramos año tras año por falta de voluntad y constancia la mayoría de las veces. Apuntarse a esas clases de Inglés, obtener ese título académico que siempre quisiste e incluso sacarte el carnet de conducir…

Con 365 días por delante, ¿crees que hay algo que se nos pueda resistir?

Ma. ÀNGELS BERENGUEL