Si cambias de domicilio… Recuerda avisar a Hacienda

La normativa tributaria establece la obligación del contribuyente de comunicar a la Administración tributaria el domicilio fiscal, así como las variaciones que se puedan producir en el mismo. Con la movilidad geográfica necesaria, muchas veces por motivos laborales, el cambio de domicilio es algo que ha pasado de ser antaño algo extraordinario, a ser algo cada vez más frecuente.
La definición del domicilio fiscal es el lugar de localización del obligado tributario en sus relaciones con la Administración tributaria, informando con el a la Agencia Tributaria del sistema fiscal aplicable; de la oficina tributaria de adscripción del contribuyente; del lugar para la práctica de notificaciones y del lugar físico concreto declarado y vinculante para el obligado tributario a efectos de procedimientos administrativos y del control fiscal.

Para las personas naturales o físicas, el domicilio fiscal será el de su residencia habitual, aunque si la persona natural o física desarrolla principalmente actividades económicas, la administración tributaria podrá considerar como domicilio fiscal el lugar donde esté efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de las actividades desarrolladas.
Por su parte, para las personas jurídicas y entidades residentes en territorio español será el de su domicilio social, siempre que en él esté efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de sus negocios. En otro caso, se atenderá al lugar en que se realice dicha gestión o dirección. En los supuestos en que no pueda establecerse el lugar del domicilio fiscal, de acuerdo con los criterios anteriores, prevalecerá aquél donde radique el mayor valor del inmovilizado.

 

Equipo Incrementa

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