Las 10 ciudades más caras (y baratas) para comprar casa en Europa

París es la ciudad europea más cara de Europa para comprar una vivienda, con un promedio de 620.809 euros. A pesar de ello, y de que el metro cuadrado en el centro de la capital francesa es de 13.710 euros y de 10.380 euros en las afueras, el 65% de los franceses vive en una casa en propiedad. Con un salario neto mensual medio de 2.870 euros, los franceses tardan 54 años en pagar su residencia.

Londres ocupa la segunda posición, según datos de la consultora inmobiliaria británica CIA Landlord Insurance, donde una casa cuesta de media 581.395 euros, 12.890 euros por metro cuadrado. En este sentido, añade que con los precios de la vivienda subiendo año tras año en la capital británica, en 2025 alrededor del 60% de los londinenses vivirá en alojamientos alquilados, según un análisis realizado por PwC.

Un piso de una habitación en el centro de Londres cuesta 1.936 euros al mes de media, siendo la ciudad con los alquileres más elevados, o 1.457 euros si se alquila fuera del centro de la ciudad. Tomando como base el precio promedio de una casa y los ingresos medios de 3.656 euros netos al mes, se necesitan cuatro décadas para pagar una casa en la capital del Brexit.

Le sigue en la clasificación Luxemburgo, donde una vivienda alcanza los 557.825 euros, a 11.247 euros el metro cuadrado si se lo que se pretende es tener casa en el centro de la ciudad, o alrededor de 8.219 euros por metro cuadrado fuera del casco antiguo. El propietario tarda una media de 36 años en pagar una vivienda, partiendo de un salario medio de 3.858 euros. Si se opta por el alquiler, el precio es de 1.562 euros el apartamento de una habitación en el centro, y de 1.264 en las afueras.

Le sigue en el ranking una ciudad sueca, Estocolmo, con un precio de 426.000 euros de media, a razón de 9.847 euros el metro cuadrado en el corazón de la capital, donde el alquiler de un apartamento es de 1.265 euros, y 37 son los años que se invierte en pagar una vivienda, partiendo de un salario de 2.895 euros. A continuación, se sitúa la ciudad suiza de Berna, que es donde menos tiempo se tarda en pagar una casa: 21 años, dado que el sueldo limpio mensual asciende a 4.810 euros, y el precio de un piso en el cogollo de la ciudad cuesta unos 410.435 euros, a 7.187 euros el metro cuadrado.

Por el contrario, Bruselas resulta ser el lugar más económico para adquirir una propiedad residencial. Por solo 221.073 euros se puede vivir en el corazón de la Unión Europea, donde el metro cuadrado sale por 3.659 euros. Con su bajo coste de vida, esta metrópoli resulta ser un lugar muy económico para vivir, aseguran en la citada consultora. Según el precio medio de la propiedad privada y los ingresos, se necesitan solo 23 años para abonar una vivienda en la urbe belga, donde el salario medio es de 2.105 euros.

La segunda ciudad más barata para hacerse con una casa en Europa Occidental es Lisboa. En la capital portuguesa es posible encontrar viviendas por 227.751 euros, eso sí, a pagar en 58 años, ya que el salario medio es de 848 euros al mes. En tercera posición, entre las más baratas, se coloca Madrid, donde un piso cuesta unos 246.752 euros, equivalente a 4.965 euros por metro cuadrado en el centro, y a 3.065 euros en las afueras. Pagar una vivienda en la capital española puede llevar 38 años en promedio, si se tiene en cuenta el salario neto medio mensual de 1.404 euros. El alquiler más habitual de un apartamento en el centro cuesta unos 879 euros, en línea con Bruselas y Lisboa, con 857 y 860 euros, respectivamente, mientras que en los barrios periféricos la renta sale por 663 euros en Madrid, 711, en Bruselas, y 664 en Lisboa.

A Madrid le siguen en la lista la capital de Islandia, Reikiavik, y la capital alemana, Berlín, donde se puede comprar una vivienda por menos de 300.000 euros.

 

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Hacienda espera recaudar un 4,6% más en impuestos en 2022

El Gobierno ha hecho el esfuerzo mínimo necesario para poder lanzar el mensaje de que los Presupuestos Generales del Estado que está diseñando para 2022 serán los más cuantiosos de la historia a fin de consolidar la recuperación económica de la crisis del Covid. Tras romper todos los moldes en 2021, cuando disparó el límite de gasto no financiero un 53% interanual, hasta los 196.097 millones de euros, para pagar la factura sanitaria, económica y social de la pandemia, el Consejo de Ministros aprobó ayer un techo de gasto para 2022 que, como adelantó el lunes este diario, bate el récord con un alza meramente simbólica. Las cuentas incorporan, además, una previsión de incremento de la recaudación de impuestos del 4,6% para el próximo año.

El gasto del Estado español, como tal, crecerá un 0,7% hasta los 169.787 millones (1.126 más que en 2021). La cifra incluye una transferencia de 18.396 millones a la Seguridad Social a fin de cubrir los gastos impropios que viene cubriendo el sistema y que según el reciente pacto social de reforma de las pensiones deben abonarse con impuestos desde ahora. La cifra supone un alza del 32,1% frente a los 13.929 millones de 2021, y no recoge ya una inyección extraordinaria a las comunidades autónomas (que supuso 13.496 millones este año).

En paralelo, el techo de gasto incorpora 26.355 millones de las ayudas europeas, de las que 25.622 millones proceden del mecanismo de recuperación comunitario y 733 millones del React EU (del que la mayor parte, 8.000 millones en 2021 y 2.000 en 2022, se entrega a las comunidades sin pasar por el Presupuesto). Las transferencias europeas, por tanto, se saldan con una ligera rebaja frente a los 27.436 millones de 2021 (25.000 millones del mecanismo de recuperación y 2.436 del React).

Así, el techo de gasto presupuestario aumenta ligeramente pese al leve retroceso en ayudas europeas y transferencias o a la progresiva reducción del gasto asociado a la pandemia. Montero explicó el plan presupuestario que ultima redirige los esfuerzos a consolidar la recuperación (para recuperar el PIB precrisis en 2022); la transformación económica del país y el refuerzo del Estado del Bienestar, en un contexto de claro crecimiento económico.

Su previsión, reveló, es que los ingresos tributarios crezcan un 4,6% en 2022, frente al monto presupuestado para el ejercicio 2021, incluyendo en esta cuenta los impuestos gestionados por la Agencia Tributaria.

Como resultado, y gracias básicamente al incremento de tamaño del PIB y a que las ayudas europeas no computan fiscalmente, Hacienda espera que el déficit público, que en 2020 saltó del entorno del 3% al 11%, caiga al 8,4% este año y al 5% al cierre de 2022. El grueso del agujero descansará en el Estado, con un déficit previsto del 6,3% este año y del 3,9% en 2022; mientras que las autonomías pasarían del 0,7% al 0,6% y la Seguridad Social del 1,5% al 0,5% (gracias a las transferencias estatales). Para los ayuntamientos se espera equilibrio presupuestario ambos años.

Se trata en todo caso de meras referencias y no de objetivos oficiales pues la ministra recordó que Bruselas ha suspendido las reglas fiscales para el año próximo, por lo que solicitará al Parlamento que haga lo propio en España.

Cuadro macroeconómico

Las cuentas del Gobierno descansan en la revisión del cuadro de previsiones macroeconómicas sellada ayer, que mantiene intactas sus estimaciones de crecimiento de PIB para 2021, del 6,5%, y 2022, del 7%. “Año y medio después del inicio de la pandemia está en marcha una recuperación sólida”, defendió la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, que estima que el PIB avanzó un 2%, o incluso más, en primavera, y que en julio se ha recuperado ya el 90% del empleo destruido en la crisis.

De continuar “la tendencia positiva del empleo, en septiembre veremos si es posible acordar un alza del salario mínimo para los meses finales del año”, anticipó. Se trata de una concesión a las peticiones del ala de Podemos del Ejecutivo que podría allanar el pacto presupuestario entre los socios de Gobierno. Estos aspiran luego a volver a lograr el aval del bloque de investidura en el Parlamento para que las nuevas cuentas entren en vigor en enero de 2022.

 

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Seguros en autónomos. ¿Cuándo son obligatorios y cuánto cuestan?

Los seguros para autónomos son, en la mayoría de los casos, una garantía para el profesional independiente. Les ayuda a hacer frente a posibles imprevistos y a acontecimientos que pueden surgir en el desarrollo de su actividad profesional. Algunos de los seguros recomendables son, según Nomo, el seguro de responsabilidad civil y el de baja laboral.

El seguro de responsabilidad civil es obligatorio siempre que el profesional tenga un local abierto al público. Este seguro cubre cualquier daño que se cause a un tercero. No necesariamente se tiene que tener un local abierto al público para causar daños a terceros, también hay profesiones en las que no es necesario que el local esté abierto al público para originar daños a terceros. Todo ese tipo de negligencias son las que cubren los seguros de responsabilidad civil.

Los precios de estos seguros suelen variar en función de la actividad y el local, aunque el precio anual puede rondar entre los 150 euros en aquellos casos de menor riesgo y los 700 euros cuando se trate de profesiones con más riesgo.

Seguro por baja laboral

Otro de los seguros indispensables es el de baja laboral. La incertidumbre en la vida profesional del autónomo es mayor que la que puede sufrir un asalariado y la compensación económica que eso conlleva, aunque es suficiente, a veces no cubre los gastos a los que debe hacer frente el profesional si tiene que cogerse la baja. Para evitar esa incertidumbre existen esos seguros.

Las coberturas de los seguros por baja son la percepción de una indemnización adicional a la de la seguridad social, disponer de coberturas en el extranjero y la posibilidad de recibir anticipos en caso de ser necesario.

Cabe destacar que existen dos tipos de seguro de baja laboral, el baremado y el no baremado. En el primero de los casos se otorga una indemnización fija, independientemente de los días que se esté de baja. En el segundo de los casos se indemniza solo por los días en los que se esté de baja llegando a un máximo de 365 días naturales. Los precios del seguro de baja pueden costar a partir de los 250 euros.

Finalmente, existe también un seguro de salud que cubre la asistencia en Atención Primaria, la asistencia hospitalaria, las pruebas diagnósticas, las intervenciones quirúrgicas o la asistencia en el extranjero.

 

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Las cinco mejores vitaminas para tomar en verano

Cuidar la alimentación durante todo el año es fundamental, pero en verano podemos potenciar el consumo de determinados alimentos para mejorar el cuidado de nuestra piel, nutrirnos más, neutralizar los radicales libres, adaptarnos al calor y fomentar la regeneración cutánea. Estas son las vitaminas que mejor nos vienen en esta época del año.

Vitamina A

Es una vitamina que ayuda a regenerar la piel por lo que en verano es muy adecuada para mejorar la piel dañada por el sol, sobre todo cuando se producen exposiciones durante más tiempo. Además, es buena para tratar las manchas cutáneas, de hecho su nombre es retinol, que tiene contrastados beneficios para mejorar el estado de la piel. Se encuentra en alimentos como zanahorias, lechuga, pimientos o aceite de hígado de bacalao.

Vitamina C

La vitamina C, además de mejorar el sistema inmune y protegernos de infecciones, también ayuda a regular la temperatura corporal y a adaptarnos al calor en verano y también tiene acción beneficioso sobre las arrugas y la calidad de la piel. Está presente en alimentos como frutas cítricas, pimientos verdes y rojos o el kiwi.

Vitamina B

Las vitaminas B son un grupo de nutrientes solubles en agua que tienen muchas funciones importantes en el cuerpo. Juegan un papel esencial en el metabolismo al ayudar a convertir los nutrientes en energía y neutralizan los radicales libres que se producen después de una excesiva exposición solar. Se encuentra en alimentos como las carnes, pescados, hígado, huevos, pan/cereales integrales y la col rizada.

Vitamina D

La vitamina D es fundamental para nuestro organismo, entre otras cosas, para mejorar el sistema inmunológico y absorber el calcio de huesos y dientes y mejorar el estado de la piel. Se obtiene fundamentalmente a través de la exposición solar, pero sin pasarse en verano. Por eso basta con 15 minutos al día, a primeras horas de mañana o luego ya por la tarde sin utilizar protección. Se encuentra en alimentos como los pescados como la trucha, el salmón, el atún y la caballa, así como los aceites de hígado de pescado.

Vitamina E

Es una vitamina que actúa como antioxidante porque ayudar a proteger las células contra los daños causados por los radicales libres. Además, también tiene acción como antihistamínico, por lo puede ayudar a reducir el riesgo de las reacciones alérgicas propias del verano.

 

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Consejos para llevar una alimentación sin gluten en verano

La OMS reconoce la enfermedad celiaca como una patología autoinmune, crónica y sistémica, que produce una reacción al gluten a individuos predispuestos genéticamente y que provoca una lesión grave en la mucosa del intestino delgado, con una atrofia de las vellosidades intestinales y ocasionando una mala absorción de los nutrientes. Esto puede provocar importantes perjuicios para la salud de una persona si no se trata correctamente.

Puede aparecer en cualquier momento de la vida, afectando tanto a niños como a los adultos. Más del 70 por ciento de los nuevos pacientes celíacos son diagnosticados con más de 20 años y la única forma de tratarla es suprimiendo el gluten de la dieta.

También existen otras personas que, sin ser celiacas, presentan una intolerancia al gluten no celiaca, sufriendo síntomas intestinales y estomacales sin que el diagnóstico de la celiaquía se produzca. Y por último, se encuentran aquellas personas que directamente tienen alergia al gluten.

En cualquiera de estos casos, la supresión del gluten ha de ser efectiva y hay que tener un especial cuidado en verano, cuando se pueden producir algunos descuidos. Las pequeñas ingestas de gluten en personas con celiaquía, por ejemplo, dañan el intestino delgado, alteran el sistema inmune y favorecen el desarrollo de complicaciones.

Por ello, desde la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD) se han elaborado unas recomendaciones para no olvidar, tampoco en época estival, lo que se debe hacer. Se recomienda ser meticuloso en la preparación de los alimentos sin gluten y leer siempre el etiquetado de los alimentos manufacturados, ya que, la manipulación no cuidadosa de los alimentos sin gluten en la cocina, el restaurante o en la fábrica de alimentos puede hacer que se contaminen los alimentos sin gluten con alimentos con gluten, lo que se denomina contaminación cruzada. Otra recomendación es evitar los productos a granel, los elaborados artesanalmente o que no estén etiquetados. Se aconseja consumir productos frescos, evitando los alimentos empanados, rellenos o con salsas.

En el caso particular de la avena, podría ser consumida con precaución siempre que sea certificada sin gluten, aunque la introducción debe ser indicada por el equipo tratante, de manera paulatina y controlando una adecuada tolerancia. Con los productos de uso personal existen diferencias, ya que, por ejemplo, deben evitarse los colutorios que contienen gluten porque un mal enjuague puede llevar a una ingesta involuntaria. Sin embargo, las cremas, maquillaje y jabones son seguros, ya que no existe evidencia de la absorción de gluten a través de la piel.

En la cocina se recomienda extremar las precauciones guardando los productos sin gluten en un lugar separado de los productos con gluten con recipiente hermético y bien identificado. Se aconseja no reutilizar el aceite, el agua de cocción, ni los caldos cuando se han elaborado en ellos productos con gluten. A la hora de calentar alimentos en el horno o microondas mejor cubrir con papel de aluminio para evitar la contaminación y mucha limpieza en trapos, delantales y utensilios de madera que sean porosos porque pueden contener restos de gluten. La cerveza sin gluten, el vino, la sidra y destilados como el brandy, tequila, ron y ginebra son aptos para personas celíacas, pero se recomienda siempre leer las etiquetas y consumir alcohol con moderación.

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Claves para ser un buen negociador

  • La planificación, la serenidad, identificar los puntos en común, tener las ideas claras, conocer al interlocutor y saber gestionar los tiempos son algunas de la recomendaciones de los expertos para alcanzar acuerdos exitosos.

Contar con una buena capacidad de negociación resulta fundamental para evitar el enfrentamiento y la imposición en la resolución de tensiones, además de un aspecto primordial a la hora de llegar a acuerdos. Se trata, en definitiva, de una habilidad esencial tanto en la vida privada como en la profesional de la que dependen muchas claves que se pueden adquirir y aprender a manejar. Sin embargo, no todas estas claves sirven para el mismo tipo de negociación y conseguir el éxito depende de muchas variables. Estas son algunas de ellas.

Preparación

“La primera clave, y la más importante de todas ellas, es la preparación”, asegura Francesc Aroca, director asociado de MRC International People Training, quien liderará el webinar ‘Negociación efectiva: 9 tips para mejorar‘ organizado a través de HUB Empresa de Banco Sabadell. “Las negociaciones empiezan en el ‘minuto menos uno’, por lo que prepararse para enfrentarse a ellas resulta fundamental. Igual que también se debe hacer para cualquier reunión o situación que se tenga que afrontar, por lo que la preparación es el 80% del éxito”, añade.

Apúntate al webinar ‘Negociación efectiva: 9 tips para mejorar’, con Francesc Aroca, director asociado de MRC International People Training, organizado a través de HUB Empresa de Banco Sabadell. Cuándo: 20 de julio, a las 13 h.

Tener una buena intuición aporta un valor añadido, pero dejarse llevar por ella de manera continua, según Aroca, puede tener efectos perversos. Por ello, según este experto, la preparación es una de las fases de la negociación en la que los buenos negociadores invierten más tiempo. “De esta forma, se aseguran de que todo vaya como desean o que, al menos, puedan improvisar de la mejor manera posible”, explica.

Autorregulación

La autorregulación es esencial para poder gestionar los posibles contratiempos que puedan surgir durante un proceso de negociación. “Es importante no dejarse llevar por las alegrías de posibles acuerdos intermedios y tampoco dejarse arrastrar por las dudas o los miedos si el proceso no avanza como se espera. Es fundamental mantenerse atento, concentrado y sereno”, aconseja Carlos González, coordinador y profesor del Máster en Dirección de Personas y Gestión de Recursos Humanos en ESIC Business & Marketing School.

Influencia

La neurociencia ha descubierto cómo trabaja el cerebro en entornos de incertidumbre y de riesgo como es el caso de un proceso de negociación. “Es clave entender y aprender a gestionar estos pilotos automáticos del cerebro: aversión a la falta de información, a la posible pérdida de estatus o a la falta de equidad… Un buen negociador sabe cómo minimizar estas resistencias que podrían hacer imposible llegar a un acuerdo”, indica González.

Desafortunadamente, en ocasiones, hay negociaciones que se rompen por algún desencuentro, a pesar de que el acuerdo fuese beneficioso para ambas partes. “Para evitar que esto suceda, hay que influir positivamente y para conseguirlo es mucho mejor tratar al otro como le gusta ser tratado, que tratarlo como nos gusta a nosotros”, indica Aroca.

Asertividad

“La asertividad es una forma de relacionarse de manera respetuosa y no invasiva, en la que se debe mostrar y expresar una opinión sin menospreciar ni dejar de respetar a los demás”, explica Norbert Monfort, profesor del Departamento de Dirección de Personas y Organización de Esade. En su opinión, es importante no ofender a la otra parte de la negociación, y nunca tomárselo como algo personal. “Las personas se entienden hablando y buscando los puntos en común”, enfatiza.

Comunicación

A la hora de negociar es importante saber lo que se quiere decir, no se puede llegar a una reunión sin conocimientos sobre el tema a tratar o con la idea de improvisar. “Es cierto que hay personas que tienen capacidad de improvisación, pero lo mejor es hacerse un esquema, apuntar lo más importante que se va a decir o lo que mejor convenga como parte negociadora”, apunta Monfort.

Además, según el profesor de Esade, no solo es importante saber lo que se va a decir, sino cómo se va a exponer, cómo dirigirse a la otra parte con la que se tiene que negociar, entendiendo que cada persona tiene sus motivaciones y sus estilos de pensamiento. “Antes de una negociación hay que analizar al interlocutor, conocer lo máximo que se pueda sobre él o ella y sus intereses”, recomienda.

Una opinión que comparte Aroca. “Conocer con quién se va a negociar, especialmente si es de otra cultura, es clave”, señala y añade: “Saber qué poder de negociación tiene o cuáles son las peculiaridades de su cultura, entre otros aspectos, ayudará a enfocar el proceso mucho mejor”.

Paciencia

Tener paciencia, no anticiparse y saber gestionar los tiempos puede parecer sencillo, pero según Mercedes Rubio Andrés, directora del Grado en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad CEU San Pablo, no lo es, “y menos en la actual sociedad de la inmediatez”. Por ejemplo, ante la respuesta de una contraoferta puede surgir el interrogante de si se debe contestar inmediatamente, tratar de ajustarla más a la oferta inicial o simplemente agotar el tiempo. “Cada decisión cuenta, porque ser demasiado impulsivos en las respuestas puede estropear la negociación”, considera Rubio Andrés.

Empatía y capacidad de escucha

“Si un buen negociador no sabe ponerse en el lugar de la otra persona, no será capaz de llevar a buen término la negociación. ¿Qué necesidades tiene?, ¿qué le preocupa?, ¿qué haría en su lugar?”, plantea Rubio Andrés. Para esta experta, obstinarse en una idea sin querer ceder y repetir el mismo argumento de manera reiterada es algo que siempre se debe evitar. “Da mejor resultado ser flexible y tomar nota para, posteriormente, pensar en la nueva propuesta y en cómo podría encajar”, sugiere.

“Sin empatizar con el interlocutor será imposible encontrar opciones que satisfagan sus expectativas”, añade el experto de ESIC Business & Marketing School. “Si solo se negocia en función de los intereses propios, quizás se acabe alcanzando un posible acuerdo, pero este durará poco porque la otra parte se quedará insatisfecha, o incluso con la sensación de haber perdido”, advierte González.

Confianza

“Crear un clima de confianza es un factor relevante que ayuda mucho en las negociaciones”, afirma Rubio Andrés. En su opinión, tras unos primeros encuentros, es fundamental avanzar en la generación de confianza, y puede ayudar mucho compartir una pequeña experiencia personal, sin entrar en detalle. “Tiene un impacto positivo en el logro de una cierta socialización y humanismo que se transforma en un ambiente más distendido y apropiado para negociar”, concluye.

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El jefe puede trasladar a su empleado a otra localidad si no exige cambio de domicilio

Cada vez es más habitual que grandes firmas empresariales trasladen a sus trabajadores a centros ubicados en distintas localidades y la pregunta que subyace es, ¿qué limitaciones hay?

A esta pregunta acaba de responder el Tribunal Supremo (TS) en una reciente sentencia, que se puede consultar aquí, en la que legitima el poder del empresario para este tipo de movilizaciones geográficas siempre y cuando no implique cambio de residencia de su subordinado.

El empleado de este asunto trabajaba como jefe de sucursal de una tienda de ropa ubicada en un centro comercial de Marbella. La empresa le trasladó a otro comercio de Málaga que distaba a 56 kilómetros de allí, pero manteniendo sus funciones y categoría. Disconforme con esta decisión, demandó y se declaró injustificado el traslado, condenando a la mercantil a reponer al empleado a su antiguo centro de Marbella. Tanto el juzgado como el tribunal superior entendieron que el cambio de tienda era un auténtico traslado porque implicaba una distancia de más de 30 kilómetros desde la localidad de la residencia habitual, o requería un tiempo de desplazamiento de más del 25% de la jornada laboral. Para ello, acudieron al concepto de “colocación adecuada” previsto en la Ley General de la Seguridad Social para el desempleo.

Ahora, el TS ha tumbado las sentencias previas porque las considera erróneas. No es posible equiparar desempleo y traslado.

Modificación accidental

Para los magistrados, la cuestión central no radica en la distancia entre una y otra localidad, ni tampoco en el tiempo de desplazamiento que invierte el trabajador, sino en que este traslado no ha implicado cambio de domicilio.

Ese pequeño matiz transforma la modificación sustancial en una modificación que el tribunal denomina “accidental”. Entre una y otra figura jurídica hay importantes diferencias. Una modificación sustancial de las condiciones de trabajo requiere seguir un procedimiento muy encorsetado (con causas concretas y con información a los representantes de los trabajadores), además de que el empleado tiene la opción de pedir la extinción de su contrato si no le interesa tal transformación. En cambio, una modificación accidental entra dentro del poder de dirección del empresario, no requiere ningún tipo de motivación, ni otorga al trabajador afectado el derecho a extinguir su contrato con la indemnización pertinente.

Además, según los magistrados, en este caso la decisión del empresario obedecía a razones relacionadas con la prevención de riesgos laborales.

En definitiva, cuando no existe regulación específica en el convenio colectivo, la diferencia está en cómo influye el cambio de centro de trabajo en la residencia del trabajador. En el supuesto de que tenga que cambiar de casa podrá renunciar a su puesto y ser indemnizado por ello. En cambio, si la mudanza no es necesaria, tan solo podrá asumir el traslado o dimitir.

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Cinco megatendencias para apostar por Asia

Los emergentes han vuelto con fuerza a las carteras de los inversores, pero no todos los mercados en igual medida. De hecho, es la región asiática la que acapara el grueso del protagonismo. Los expertos de Invesco han detectado cinco megatendencias que, en su opinión, afianzarán el crecimiento y definirán la innovación en el consumo asiático durante los próximos años.

Digitalización

En ninguna otra región del mundo los avances en digitalización son tan evidentes como en Asia. La pandemia ha acelerado esta tendencia, ya que la gente ha recurrido a internet para mantenerse conectada durante los confinamientos, provocando el aumento de muchas actividades online. Esta tendencia está aquí para quedarse y seguirá conquistando nuevos espacios cotidianos. Claramente, la innovación es fundamental para ello.

De hecho, según el equipo de Asia y mercados emergentes de la gestora internacional, las empresas del continente dedicadas a la creación de tecnologías innovadoras se encuentran entre las más exitosas del mundo, y pese a que puede darse “un incremento exagerado de las valoraciones de las empresas, aún existen oportunidades de inversión”.

Más poder adquisitivo

Lo que Invesco denomina premiumización es el resultado del incremento de poder adquisitivo de los consumidores, que cada vez se centran más en la calidad de vida. Es más, los analistas de la gestora han observado que esta tendencia a la mejora de la calidad se da en todas las categorías de productos y segmentos de consumidores: desde los bienes básicos diarios como el café y el té hasta la comida, el papel higiénico y los artículos más caros como electrodomésticos y coches.

Lo vemos en el caso de Uni-President China, una empresa de alimentación y bebidas que ha demostrado en los últimos años una sólida innovación en su oferta. Ha lanzado, por ejemplo, un producto de alimentación que se calienta solo, basado en una nueva tecnología de preparación instantánea, cuyas ventas se incrementaron en más de un 600% en 2020. Y va a ir a más, ya que la dirección de la compañía se ha comprometido a seguir lanzando nuevos productos de alta gama.

Experiencias

A medida que sus niveles de ingresos aumentan, los consumidores asiáticos buscan cada vez un mayor rango de experiencias para enriquecer sus vidas. Los expertos de la gestora admiten el impacto de la pandemia en algunos sectores relacionados con precisamente con las experiencias, pero creen que esta tendencia se recuperará rápidamente. Además, destacan que junto a esas experiencias físicas, los consumidores asiáticos también buscan que estas sean virtuales como las que se dan al interactuar en redes sociales, emisiones en directo y los juegos para móviles, una tendencia que claramente se ha acelerado con el coronavirus.

Prueba de ello es que en los últimos años el comercio electrónico en vivo, que promociona y vende productos en plataformas online mediante emisiones en directo, ha experimentado un gran crecimiento en China. En estas emisiones, un influencer digital, que normalmente hace las veces de presentador, muestra los productos y ofrece descuentos. Ese modelo que aúna la comodidad del comercio electrónico con la interacción en tiempo real, ya ha atraído a millones de personas a ver las emisiones y comprar los productos. Se estima que solo en 2020 el mercado del comercio electrónico en directo alcanzó el billón de yuanes (131.000 millones de euros).

Urbanización

Las ciudades son un motor importante de crecimiento económico. Su mayor densidad de población produce más transacciones, información e interacciones, y da lugar a una mayor eficiencia y productividad, resaltan desde Invesco. A excepción de las economías desarrolladas como Corea y Singapur, la tasa de urbanización en la mayor parte de Asia es baja en comparación con la media global, lo que deja un amplio margen de crecimiento. Por ejemplo en las ciudades indias viven solamente un 35% de la población, pero en ellas se genera el 75% del PIB del país.

Las compañías innovadoras han identificado maneras de subirse al carro de la urbanización y crear un impacto económico real. Es el caso de HDFC Bank, una institución financiera privada líder en India, que ha priorizado incrementar su presencia dentro del país en las nuevas ciudades en proceso de urbanización. Esto le ha permitido incrementar su cartera de préstamos en más del 22% en los últimos 5 años, en comparación con un crecimiento del 9% del mercado general.

Bienestar

Sin duda la pandemia ha sido un recordatorio de la importancia de mantener una buena salud, pero incluso antes de la llegada del coronavirus, los hombres y mujeres asiáticos ya estaban adoptando estilos de vida más saludables como resultado del envejecimiento de la población y el crecimiento de los ingresos. Solamente en China, en 2019 se celebraron más de 1.800 maratones oficiales, mientras que en 2015 fueron menos de 150.

Además, las empresas de asistencia sanitaria están centradas en seguir investigando y desarrollando su oferta de productos. Las biotecnológicas chinas, por ejemplo, están ahora en condiciones de alcanzar el nivel de innovación exigido por los organismos reguladores globales de EE.UU. y Europa, lo que permitirá que otros medicamentos continúen obteniendo aprobaciones en el extranjero. Esa rápida innovación que se observa en Asia, y sus grandes necesidades médicas sin cubrir, están impulsando la transformación del sector sanitario.

Puede leer más artículos sobre China y los mercados emergentes en este link de Invesco

Leer más: https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/07/14/fondos_y_planes/1626258349_496779.html

Los autónomos podrán deducirse los gastos de las comidas de negocios (STS 30 marzo 2021)

Fijando doctrina, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha declarado en su sentencia de 30 de marzo de 2021 que, sí serán deducibles aquellas disposiciones a título gratuito realizadas por relaciones públicas con clientes o proveedores, las que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa y las realizadas para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, y todas aquellas que no comprendidas expresamente en esta enumeración respondan a la misma estructura y estén correlacionadas con la actividad empresarial dirigidas a mejorar el resultado empresarial, directa o indirectamente, de presente o de futuro, y siempre que no tengan como destinatarios a socios o partícipes.

Así, corrigiendo al criterio defendido hasta ahora por Hacienda, el Alto Tribunal avala que los autónomos puedan deducirse, entre otros, los gastos generados por los regalos realizados a sus clientes o por las comidas de trabajo compartidas con los mismos.

Donativos y liberalidades

Antes de precisar cuál es la cuestión que presenta interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia, consideramos oportuno reproducir el art. 14.1.e) del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, al ser este último el precepto objeto de interpretación:

“Artículo 14. Gastos no deducibles.

1. No tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles:

(…)

e) Los donativos y liberalidades.

No se entenderán comprendidos en este párrafo e) los gastos por relaciones públicas con clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos”.

Asimismo, cabe precisar que la citada norma jurídica está derogada, con efectos de 1 de enero de 2015, por la disposición derogatoria de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades. Eso sí, el vigente art. 15 e), que también reproducimos a continuación, tiene un contenido muy similar al ya aludido 14.1.e):

“Artículo 15. Gastos no deducibles.

No tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles:

(…)

e) Los donativos y liberalidades.

No se entenderán comprendidos en esta letra e) los gastos por atenciones a clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos.

No obstante, los gastos por atenciones a clientes o proveedores serán deducibles con el límite del 1 por ciento del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo.

Tampoco se entenderán comprendidos en esta letra e) las retribuciones a los administradores por el desempeño de funciones de alta dirección, u otras funciones derivadas de un contrato de carácter laboral con la entidad”.

Interés casacional objetivo

La Sección Primera acordó, por auto de 28 de octubre de 2019, que la cuestión que presenta interés casacional objetivo para la formación de jurisprudencia consiste en determinar si la interpretación del repetido art. 14.1.e) del TRLIS, aprobado por RDL 4/2004, de 5 de marzo, permite entender que cualquier gasto acreditado y contabilizado que no denote una correlación directa e inmediata con un ingreso empresarial ha de constituir necesariamente una liberalidad, que no resulta por tanto deducible; o si, a los efectos de excluir legalmente la deducibilidad de los gastos no correlacionados con los ingresos ha de ser entendida en un sentido más amplio -no limitada a la mencionada letra e) del art. 14.1 TRLIS- de manera que la exigencia de aquella correlación, directa e inmediata, sea condición precisa para la deducibilidad de cualquier gasto, como sostiene la Administración tributaria, aun cuando ese gasto no pueda ser considerado como un donativo o una liberalidad, gratuita por tanto.

En el caso de autos, el gasto concreto sobre el que versa la sentencia de la que dimana la presente casación son los gastos financieros devengados por un préstamo que financió la adquisición de participaciones propias para su ulterior amortización en ejecución de un acuerdo de reducción de capital.

Tribunal Supremo

Pues bien, turno de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TS, esta reconoce en el fundamento de derecho segundo que, si atendemos a la sistemática y al tener literal del repetido precepto, “no son gastos deducibles en el impuesto sobre sociedades, los donativos y liberalidades, esto es, deben excluirse como gastos deducibles los gastos que teniendo un reflejo contable se realizan con animus donandi, aquellos realizados a título gratuito”.

No obstante, de la lectura del texto completo del art. 14.1.e) se desprende que existen gastos que no coinciden del todo “con el significado común de disposición a título estrictamente gratuito, sino que responden a una causa o finalidad que no se ajusta estrictamente a la mera liberalidad, una causa que podríamos identificar como propia de la actividad empresarial, que excede de la simple liberalidad para descubrir una finalidad empresarial, pues si bien son gastos que como cualquier donativo o liberalidad no persiguen una correlativa contraprestación, sí en cambio su finalidad es conseguir optimizar la actividad y el resultado empresarial”, matiza la Sala.

Es decir, el repetido precepto “no puede más que referirse, no a los gastos deducibles en general, sino a los que comprendidos dentro de gastos propios de donativos o liberalidades el legislador ha querido considerar como gastos deducibles excluidos con sus excepciones”, añade el fallo.

En definitiva, a juicio del Alto Tribunal, serán deducibles aquellos gastos conocidos coloquialmente como “atenciones a clientes o al propio personal y los promocionales”.

Además, habrá que agregar, con mayor grado de indeterminación, “todos aquellos donativos o liberalidades realizados por la empresa que se hallen correlacionados con los ingresos, con el alcance y significación que antes se ha apuntado, esto es, los donativos y liberalidades realizados dentro de la propia actividad empresarial dirigidos a conseguir un mejor resultado empresarial; son estos gastos por esencia, gastos que no buscan una consecución directa e inmediata de los mejores resultados, aun cuando en la enorme casuística que puede generar podrían a veces reunir también este carácter de inmediatez, sino que, lo más común por su propia naturaleza y características, es que persigan un resultado indirecto y de futuro -atención a clientes y proveedores buscan fundamentalmente fidelizar a unos y otros de futuro, atenciones a empleados incentivarlos en el trabajo a desarrollar, o promocionar productos o la propia empresa persigue lograr ventajas en ventas y posicionamiento empresarial, por ejemplo-, sirviendo el último supuesto contemplado, que se hallen correlacionados con los ingreso, como cláusula de cierre, que se extiende a todos aquellos donativos y liberalidades que no comprendidos expresamente en los referidos legalmente, conceptualmente quepan en la subcategoría que conforman estos donativos y liberalidades que respondiendo a la misma estructura y finalidad deban excluirse de los gastos no deducibles, y por tanto, debiéndose considerar gastos deducibles”, razona la Sala de lo Contencioso-Administrativo.

Como último apunte, advierte la Sala que el reiterado precepto parece excluir del ámbito subjetivo de aplicación “aquellos gastos dispuestos a favor de accionistas o partícipes; lo que responde a la lógica del diseño normativo, puesto que cuando el objetivo no se integra en la propia activad empresarial de optimizar los resultados empresariales, sino en beneficio particular de los componentes de la sociedad, decae cualquier consideración de gasto deducible”.

Fijación de doctrina

Por último, ya en el fundamento derecho tercero de la sentencia, el Alto Tribunal se detiene a fijar la siguiente doctrina:

“El art. 14.1.e) del RDL 4/2004, debe interpretarse en el sentido de que los gastos acreditados y contabilizados no son deducibles cuando constituyan donativos y liberalidades, entendiéndose por tales las disposiciones de significado económico, susceptibles de contabilizarse, realizadas a título gratuito; serán, sin embargo deducibles, aquellas disposiciones -que conceptualmente tengan la consideración de gasto contable y contabilizado- a título gratuito realizadas por relaciones públicas con clientes o proveedores, las que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa y las realizadas para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, y todas aquellas que no comprendidas expresamente en esta enumeración respondan a la misma estructura y estén correlacionadas con la actividad empresarial dirigidas a mejorar el resultado empresarial, directa o indirectamente, de presente o de futuro, siempre que no tengan como destinatarios a socios o partícipes”.

 

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Claves para expandir tu empresa a mercados exteriores tras la pandemia

Identificar las nuevas oportunidades es una de las claves principales para expandir el negocio a nivel internacional tras la pandemia. Así lo pone de manifiesto Ebury, que ofrece algunas claves para que las empresas aprovechen su potencial en el extranjero.

Datos de la Secretaría de Estado de Comercio ponen de manifiesto que en el primer trimestre del año se ha producido un repunte del 4,9% en lo que a la actividad exterior de las empresas se refiere. En este sentido, se han alcanzado ventas por valor de 72.307 millones.

Es por eso por lo que si las empresas quieren aprovechar su potencial internacional, deben identificar las oportunidades que existen a tal fin. En Ebury advierten que las empresas españolas están infrarrepresentadas en el sudeste asiático. Según indican, países como China, Japón o Corea del Sur han tenido una incidencia menor de la epidemia, por lo que a día de hoy, disponen de infraestructuras productivas sólidas

Lo mismo sucede con países como Filipinas, Indonesia, Malasia, Singapur y Tailandia. Esta zona lleva desde el año 2000 con crecimientos superiores al 5%, por lo que es un activo a valorar a la hora de determinar la expansión en el exterior.

Controlar los riesgos

No obstante, a la hora de expandir la actividad empresarial hacia otros países, es necesario adoptar una serie de medidas previas. El objetivo es controlar los posibles riesgos que puede haber al exponerse a mercados en los que se tiene nula experiencia. En ese sentido, las empresas deben tener precaución con el tipo de cambio. Éste suele ser un factor “incontrolable”, advierten desde Ebury, debido a que depende de decisiones relacionadas con la política o la economía del país.

A la hora de operar con divisas se aconseja a las empresas planificar previamente los pagos y los cobros que vayan a realizar a lo largo del ejercicio. En este sentido, hay que tener presente el tipo de cambio al que se van a cerrar los flujos. Contar con un servicio de asesoramiento especializado será la mejor opción en estos casos, indican los expertos. Además, detallan que para maximizar la cobertura ante estas situaciones se puede contar con un seguro de tipos de cambio para disponer de una previsión presupuestaria sobre los flujos monetarios en el extranjero.

 

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