¿Qué gastos de comida puede deducirse un autónomo?

Los autónomos pueden deducirse en concepto de manutención, 26,67 euros diarios, 48 euros cuando es en el extranjero, mientras no pernocte en la ciudad de destino.
Asimismo, también pueden deducirse 53,34 euros diarios cuando pernoctan en España y 91,35 euros cuando es en el extranjero.
Sin embargo, tienen que cumplir ciertos requisitos:

  • Solo se admiten los gastos derivados del desarrollo de la actividad económica.
  • Deben proceder de establecimientos de restauración y hostelería.
  • Se tienen que pagar por medios electrónicos.
  • Debe disponerse de factura.
  • Debe existir un desplazamiento del municipio distinto de aquel en el que está situado el centro de trabajo habitual y/o su residencia.

¿Y qué pasa con las comidas con clientes o proveedores?

Hasta ahora, el criterio de hacienda era muy claro, no se podían deducir comidas con clientes, proveedores o trabajadores. Pero el pasado mes de julio, el Supremo ha sentenciado que los Autónomos si pueden deducirse las comidas de trabajo con clientes en contra del criterio de Hacienda.

A raíz del fallo del Supremo, los autónomos ya tienen derecho a deducirse cualquier gasto derivado de comidas, cenas o incluso regalos, a clientes o proveedores sin necesidad de que esa acción de atención tenga que derivar en un ingreso para el negocio justificado. Ahora en caso de inspección, los autónomos tendrán la opción de justificar a la Administración estos gastos.

¿Cómo se justificar ahora los gastos de comidas de trabajo?
Con esta sentencia, se rompe con el requerimiento de Hacienda de presentar el justificante de un ingreso para reconocer que dicho encuentro tenía naturaleza laboral. A partir de ahora, para acreditar el encuentro será suficiente con:

  • Un email en el que se comunica al cliente que vas a enviarle un detalle o invitarle a comer/cenar
  • Un mensaje o WhatsApp
  • Una llamada telefónica
  • Que el nombre de ese cliente aparezca en la lista de habituales del negocio

Los gastos en comidas de trabajo o regalos a clientes están tipificados en la normativa tributaria bajo el concepto de donaciones y liberalidades. Su definición es ´dar algo a cambio de nada, es decir, hacer un gasto sin que te reporte ningún ingreso. Este concepto no estaba bien definido, y Hacienda se aprovechaba de eso para rechazar cualquier gasto en ese sentido que los autónomos intentasen desgravarse en su declaración.

El Supremo se ha posicionado del lado de los autónomos, rechazando de plano la teoría que ha aplicado siempre Hacienda de que para que un gasto sea deducible tiene que estar directamente relacionado con un ingreso. El Supremo ha cambiado la consideración sobre estos gastos, señalando que “su objetivo es conseguir un mejor resultado empresarial” y que “son deducibles, por tanto, aquellos gastos que, siendo donativos o liberalidades, coloquialmente se conocen como atenciones a clientes o al propio personal”.

¿Cuáles son los gastos más difíciles de deducir para los autónomos?

Gastos relacionados con vehículos
Para deducir el IVA de la compra del vehículo sin correr el riesgo de tener que devolver el importe deducido y enfrentarse a una sanción, el autónomo tiene que ser un profesional que se dedique en exclusiva a actividades vinculadas con el transporte. Para especificar aún más, Hacienda prevé una serie de casos en los que sí es posible deducir el 100% del IVA en la adquisición de un vehículo.

  • Vehículos mixtos utilizados en el transporte de mercancías
  • Vehículos para la prestación de servicios de transporte de viajeros mediante contraprestación (por ejemplo, taxistas).
  • Los que prestan servicios de enseñanza a conductores mediante contraprestación (Vehículos de autoescuela).
  • Utilitarios usados para pruebas, ensayos, demostraciones o promoción de ventas.
  • Turismos utilizados en los desplazamientos profesionales de los representantes o agentes comerciales.
  • Los vehículos usados en servicios de vigilancia y seguridad.

Al no poder deducir el 100% del vehículo, tampoco podemos deducir el combustible, las reparaciones del vehículo, los peajes o los parkings. Hacienda suele cuestionar este tipo de compras, es casi imposible probar que el combustible del vehículo se ha utilizado única y exclusivamente para el desarrollo de la actividad. Lo mismo sucede con las reparaciones, no existen pruebas irrefutables de que estos gastos hayan sido imprescindibles para el desarrollo de la actividad.

Teléfono móvil
Lo mismo sucede con el teléfono móvil. Un autónomo tiene muy difícil justificar que utiliza el teléfono móvil tan sólo para su actividad. En muchos casos, para justificar la deducción de este gasto, Hacienda pedía que se probase que las llamadas fueran derivadas de la actividad, es decir, que se producían con clientes, o que se hubieran hecho tan sólo en días hábiles. Se trata de una prueba inviable y, además «muy injusta. En el momento en el que el autónomo realiza una llamada personal con ese teléfono pasa a dejar de ser deducible, y eso es prácticamente imposible».

Ropa de trabajo
La ropa de trabajo también es un gasto de difícil deducción. Se considera de uso particular a pesar de que el autónomo pueda necesitar un traje o cualquier otra prenda para desarrollar su actividad. “A no ser que la compra se realice en una tienda especializada en ropa de trabajo, se trataría de un gasto de muy difícil justificación».

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